El mandamiento «No matarás»
El mandamiento de «No matarás» (Éxodo 20, 13; Deuteronomio 5, 17) se sitúa en el corazón del Decálogo y es la base de la prohibición absoluta del homicidio de personas inocentes1. La Sagrada Escritura lo presenta como una ley divina que protege la vida creada a imagen y semejanza de Dios.
Enseñanza del Catecismo
El Catecismo de la Iglesia Católica declara que «el asesinato de un ser humano es gravemente contrario a la dignidad de la persona y a la santidad del Creador»2. Esta afirmación resume la doctrina oficial: el homicidio deliberado es intrínsecamente moralmente ilícito, sin excepción para la inocencia de la víctima.
