El progreso en la comprensión
La Iglesia puede comprender con mayor profundidad las verdades que recibió de los Apóstoles. Este crecimiento procede de diversas actividades:
- La meditación y la oración de los fieles.
- El estudio teológico.
- La experiencia espiritual de la Iglesia.
- La predicación y la catequesis.
- La reflexión sobre las controversias doctrinales.
- La celebración litúrgica.
- La interpretación de la Escritura en la unidad de la fe.
El desarrollo dogmático permite expresar con mayor precisión una verdad que ya pertenecía, de forma explícita o implícita, a la Revelación. Los Padres de la Iglesia desempeñaron una función especialmente importante porque, cercanos a la época apostólica, transmitieron la fe y ofrecieron modelos de interpretación teológica fiel.
El progreso auténtico puede aportar nuevas palabras, distinciones conceptuales y aplicaciones pastorales. Por ejemplo, la Iglesia puede servirse de categorías filosóficas o jurídicas que no aparecen literalmente en la Escritura, siempre que esas categorías expresen con fidelidad el contenido revelado.
La inmutabilidad del significado
El desarrollo no autoriza a cambiar el significado de un dogma. La Iglesia puede explicar una verdad con mayor claridad, pero no puede convertirla en otra verdad distinta.
La doctrina católica distingue entre:
- La sustancia o contenido del depósito de la fe, que permanece.
- La forma de exposición, que puede adaptarse a las necesidades de cada época.
El Concilio Vaticano II reconoció la necesidad de presentar la doctrina con un lenguaje adecuado al tiempo presente, manteniendo el mismo sentido y significado.
Por tanto, el desarrollo dogmático no funciona como una sustitución de doctrinas antiguas por doctrinas nuevas. Constituye un crecimiento orgánico de la comprensión, semejante a la maduración de una realidad viva que conserva su identidad.
Criterios de un desarrollo legítimo
Un desarrollo doctrinal resulta legítimo cuando:
- Mantiene continuidad con la Escritura y la Tradición apostólica.
- Conserva el mismo significado fundamental de la verdad.
- Armoniza con el conjunto de la fe católica.
- Permanece en comunión con el Magisterio.
- Profundiza una verdad sin negarla.
- Conduce a una comprensión más clara del misterio de Cristo.
La ciencia, la cultura o las nuevas teorías filosóficas pueden influir en el modo de estudiar y presentar la doctrina, pero no pueden imponer un significado contrario al que la Iglesia ha definido. La Iglesia rechaza expresamente la modificación del sentido de los dogmas bajo el pretexto del progreso científico o cultural.