La tradición teológica explica la estructura sacramental mediante tres elementos principales: materia, forma y ministro. El Concilio de Florencia describió los sacramentos como constituidos por cosas, palabras y el ministro que los confiere con la intención de hacer lo que hace la Iglesia.
Materia
La materia comprende el elemento sensible o la acción visible que forma parte del signo sacramental. Algunos ejemplos son:
- El agua en el Bautismo.
- El crisma en la Confirmación.
- El pan de trigo y el vino de vid en la Eucaristía.
- La imposición de manos en el Orden.
- La unción con el óleo de los enfermos en la Unción de los enfermos.
En la Penitencia, la materia sacramental posee una configuración peculiar: los actos del penitente -contrición, confesión y satisfacción- forman parte del signo junto con la absolución del sacerdote. Los pecados constituyen la materia remota, pero no la materia sacramental inmediata; el signo próximo está formado por los actos penitenciales del bautizado.
Forma
La forma consiste en las palabras sacramentales que determinan el significado de la acción. La unión entre el elemento visible y la palabra sacramental configura el signo completo. La tradición teológica resume esta relación con la expresión: la palabra se une al elemento y así aparece el sacramento.
En el Bautismo, la forma esencial invoca al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. En la Confirmación, la forma acompaña la unción con el crisma y expresa el don del Espíritu Santo. En la Eucaristía, las palabras de Cristo sobre el pan y el vino pertenecen al núcleo de la forma sacramental.,
La materia y la forma no actúan como dos partes independientes. Ambas constituyen un único signo sacramental. Si falta la materia requerida, la forma esencial o la relación adecuada entre ambas, el sacramento no llega a realizarse válidamente.,
Ministro
El ministro es la persona que celebra y confiere el sacramento con la intención de hacer lo que hace la Iglesia. La intención ministerial no exige comprender toda la teología sacramental, pero sí querer realizar el rito cristiano que la Iglesia realiza.,
Los sacramentos requieren ministros determinados por la naturaleza de cada celebración. El obispo, el presbítero y el diácono ejercen funciones sacramentales propias de su grado y misión. En el Bautismo, una persona no ordenada puede bautizar válidamente en caso de necesidad si utiliza la forma adecuada y pretende realizar lo que hace la Iglesia.
El ministro visible actúa como instrumento de Cristo. La causa principal de la gracia es Dios; el ministro coopera como instrumento mediante el rito sacramental. Por eso, la eficacia del sacramento no depende de la perfección moral del ministro, aunque la celebración exige reverencia, fidelidad y rectitud de intención.