El Domingo es el primer día de la semana que la Iglesia designa como Día del Señor para conmemorar la victoria de Cristo sobre la muerte. Según el Catecismo de la Iglesia Católica (CCC 1193), es el día en que se celebra el misterio pascual y se reúne la comunidad para la Eucaristía1. La tradición apostólica, basada en la Resurrección, establece que este día es «el fundamento y núcleo de todo el año litúrgico»2.
Origen bíblico y patrístico
Los Evangelios relatan que Jesús resucitó «el primer día de la semana» (Marcos 16:2) y se apareció a sus discípulos en ese mismo día (Juan 20:19‑26). Los Padres de la Iglesia describieron el Domingo como «el pequeño Pascha» (Ucr. Cat., 839) y como una renovación semanal de la Pascua (Ucr. Cat., 559)3,4.
