Concepto básico
El don de lenguas se describe como una manifestación sobrenatural del Espíritu que otorga al creyente la capacidad de hablar en una lengua desconocida o en un «nuevo lenguaje» espiritual (glosolalia). La Enciclopedia Católica señala que, aunque a veces se interpreta como una lengua extranjera, también puede entenderse como una expresión interna del Espíritu que «no es necesariamente una lengua extranjera»1.
Clasificaciones patrísticas y teológicas
Los Padres de la Iglesia, según la Enciclopedia Católica, consideraban que el don podía manifestarse de tres formas:
Lengua extranjera (utilizada en la Pentecostés);
Lengua espiritual (una forma de oración interior);
Gemidos del Espíritu (expresiones de alabanza no verbal).
Hilario de Poitiers afirma que la «kinds of tongues» (varios tipos de lenguas) incluyen tanto la habla en idiomas humanos como la expresión de la vida espiritual2.
