Concepto de milagro según la Sagrada Escritura y la teología
Los milagros son signos que revelan la potencia divina más allá del orden natural. La Enciclopedia Católica define el milagro como «un hecho en la creación material que, observado por los sentidos o atestiguado, supera la capacidad de las leyes naturales y exige la explicación de la intervención de Dios»1. Esta definición subraya que el milagro combina evidencia material con un significado espiritual destinado a confirmar la fe.
Clasificación de los milagros en la tradición tomista
San Tomás de Aquino distingue tres rangos de milagros:
Primer rango: actos que la naturaleza nunca puede realizar (por ejemplo, la resurrección).
Segundo rango: actos que la naturaleza puede hacer, pero no en la secuencia o conexión que Dios permite (como caminar después de la lamenza).
Tercer rango: actos que normalmente se producen por la naturaleza, pero que ocurren sin sus principios (por ejemplo, la curación de una fiebre sin intervención natural)2.
Esta clasificación muestra que los milagros varían en grado de extraordinario pero comparten la característica esencial de ser obras de la Omnipotencia divina.
