La dulía es un término técnico que designa el culto o reverencia de rango inferior reservado a las criaturas santas, en contraste con el acto supremo de adoración que corresponde únicamente al Creador.
En la Enciclopedia Católica se describe así: la dulía es un término teológico que significa el honor rendido a los santos, mientras que la latría se refiere al culto de adoración dado solo a Dios, y la hiperdulía designa la veneración ofrecida a la Virgen María.1
«…dulia… latria… hyperdulia…»1
Esa distinción no se presenta como un simple «matiz» afectivo, sino como una diferencia real entre lo que se debe al Creador y lo que se honra en los redimidos por Dios.1,3
