La educación religiosa se imparte en diversos contextos, cada uno con su papel específico en la transmisión de la fe.
La Familia
Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos en la fe y la vida cristiana,. La familia es la «primera madre y nodriza de esta educación», donde los niños aprenden el orden correcto de las cosas en un ambiente de amor. Se debe alentar a los padres a asumir su misión como maestros de la fe y a buscar el apoyo de sacerdotes y laicos formados en este aspecto de la pastoral.
Escuelas Católicas
Las escuelas católicas desempeñan un papel específico y vital en la educación religiosa. Deben ser excelentes en todos los aspectos, no solo en el currículo de estudios regulares, sino, sobre todo, como comunidades de fe. La educación religiosa es el núcleo del «currículo básico» en estas instituciones. Su objetivo es crear una atmósfera «animada por el espíritu evangélico de libertad y caridad», permitiendo a los jóvenes crecer como nuevas criaturas por el Bautismo y orientar toda la cultura humana hacia el mensaje de salvación.
En las escuelas católicas, la comunidad educativa tiene la tarea de revelar el sentido cristiano del hombre y de considerar claramente los valores espirituales y morales esenciales del mensaje cristiano a través de la instrucción académica, los cursos de cultura religiosa, la catequesis y la vida diaria.
Programas de Catequesis Parroquial y Diocesana
Los programas de educación religiosa son un componente significativo de la misión evangelizadora de la Iglesia. La catequesis para niños y jóvenes, especialmente en relación con la preparación sacramental, es esencial. Sin embargo, también se debe prestar creciente atención a las necesidades particulares de adolescentes mayores y adultos.
La catequesis requiere programas bien planificados, inspirados en el Catecismo de la Iglesia Católica, que presenten los diferentes elementos del Credo. El Catecismo mismo está estructurado en cuatro pilares: la profesión de fe (el Credo), los sacramentos de la fe, la vida de fe (los Mandamientos) y la oración del creyente (el Padrenuestro),,. Sus fuentes principales son las Sagradas Escrituras, los Padres de la Iglesia, la liturgia y el Magisterio.
El estudio de la historia sagrada permite a los niños conocer las grandes figuras bíblicas y a los santos, identificándose con modelos de vida cristiana.
Enseñanza de la Religión en Escuelas Públicas
En ciudades grandes, especialmente donde hay universidades y escuelas secundarias, se deben organizar clases de religión para instruir a los jóvenes que asisten a escuelas públicas donde toda enseñanza religiosa está prohibida. La enseñanza religiosa impartida en las escuelas y la catequesis en la parroquia, aunque distintas, no deben considerarse separadas, ya que tienen el mismo sujeto (el alumno) y el mismo contenido objetivo, aunque con diferentes modalidades. La enseñanza de la religión puede ser una premisa cualificada para la catequesis o una reflexión adicional sobre los contenidos catequéticos ya adquiridos.
En algunos concordatos, como el de la Santa Sede con el Reich Alemán, se establece que la instrucción religiosa católica constituye una parte regular del currículo en escuelas primarias, secundarias y vocacionales, enseñándose de acuerdo con los principios de la Iglesia Católica. Se debe inculcar la conciencia patriótica, cívica y social en el espíritu de la fe cristiana y el código moral.