La misión de una universidad católica va más allá de la mera instrucción profesional o la competencia tecnológica y científica. Su objetivo principal es la formación integral de la persona humana, apuntando a su destino último, a la plena justicia y santidad que nace de la verdad.
Integración de Fe y Razón
Una característica fundamental de la educación universitaria católica es la integración de la fe y la razón. La universidad católica está comprometida con la creencia de que Jesucristo ha revelado la verdad sobre Dios y, al hacerlo, ha revelado definitivamente la dignidad fundamental de cada persona humana. Este reconocimiento de la dimensión religiosa del hombre en la búsqueda de la verdad está irrevocablemente unido a una profesión concreta de fe.
La enseñanza y la investigación en una universidad católica están guiadas por la luz de la fe de la Iglesia. Esto implica que la universidad, como institución, se dedica a la tarea de mostrar el sentido pleno de la persona humana regenerada en Cristo, favoreciendo así el desarrollo completo de la persona. La Iglesia considera que una universidad católica es uno de los mejores instrumentos para nuestra época, que busca certeza y sabiduría.
Contribución a la Iglesia y la Sociedad
Las universidades católicas están llamadas a hacer una contribución específica a la Iglesia y a la sociedad a través de:
Investigación científica de alta calidad: Realizando estudios profundos de los problemas contemporáneos.
Sentido justo de la historia: Ofreciendo una perspectiva informada y crítica.
Evangelización de la cultura: Buscando que el poder del Evangelio impregne los patrones de pensamiento, los estándares de juicio y las normas de comportamiento, de modo que toda la cultura humana esté impregnada del Evangelio. Una cultura penetrada por el espíritu cristiano es un instrumento que favorece la difusión de la Buena Nueva.
La educación católica nutre un doble crecimiento: en conocimiento y en humanidad. La inspiración cristiana impregna la vida de las comunidades académicas, nutre el compromiso con la investigación y apoya la tarea de formar a los jóvenes, ofreciéndoles perspectivas más amplias y significativas más allá de sus expectativas profesionales legítimas.
Relación con la Jerarquía de la Iglesia
Dado que las universidades y colegios católicos están institucionalmente comprometidos con el mensaje cristiano y forman parte de la comunidad de evangelización católica, tienen una relación esencial con la jerarquía de la Iglesia. Esta relación implica un reconocimiento y adhesión a la autoridad magisterial de la Iglesia en materia de fe y moral. Esto no se considera una infracción a la naturaleza de la universidad como un verdadero centro de aprendizaje, sino que ilumina la verdad del orden creado con la luz de la nueva creación en Cristo.
La Iglesia necesita a sus teólogos, especialmente en una época marcada por profundos cambios. Los obispos, a quienes el Señor ha confiado la custodia de la unidad de la fe y la predicación del mensaje, necesitan el trabajo, la dedicación y los frutos de la reflexión de los teólogos.