Éfeso

Éfeso fue una de las ciudades más importantes de la antigüedad en Asia Menor, destacando por su relevancia en la historia del cristianismo primitivo. Fundada en el siglo XI a. C., se convirtió en un próspero centro comercial y religioso, famoso por el templo de Artemisa, una de las siete maravillas del mundo antiguo. En el Nuevo Testamento, aparece como escenario clave de la misión apostólica de San Pablo y residencia tradicional de San Juan Evangelista. Acogió el Concilio de Éfeso en 431, que definió la maternidad divina de María como Theotokos, y fue sede de obispos ilustres en los primeros siglos. Aunque decayó con las invasiones y el cambio de rutas comerciales, sus ruinas conservan un valor arqueológico y espiritual para la tradición católica, vinculada también a leyendas sobre la Virgen María.1,2
Tabla de contenido
Historia antigua
Éfeso, ubicada en la actual Turquía, en la región de Lidia (hoy provincia de Esmirna), fue fundada alrededor del siglo XI a. C. por Androcles, hijo del rey ateniense Codro, con colonos jonios. Su acuñación monetaria data del 700 a. C., reflejando su temprana prosperidad económica.1 La ciudad pasó por dominios lidios, persas y seléucidas, hasta integrarse en el reino de Pérgamo tras la batalla de Magnesia (190 a. C.). En 133 a. C., el último rey de Pérgamo, Átalo III, la legó a Roma, convirtiéndola en capital de la provincia de Asia desde el 27 a. C. hasta circa 297 d. C.1
Su fama se debía al templo de Artemisa (Diana), erigido en el siglo VI a. C. por el arquitecto cretense Quersifrón, con 128 columnas de 18 metros de altura. Considerado una maravilla del mundo antiguo, fue incendiado por Heróstrato en 356 a. C. (noche del nacimiento de Alejandro Magno) y reconstruido por Dinócrates. Saqueado por Nerón y destruido por los godos en 262 d. C., atraía peregrinos y comerciantes, fomentando un vasto comercio.1 Figuras ilustres como los filósofos Heráclito y Hermodoro, el poeta Hiponacte y el pintor Parrasio nacieron allí.1
Éfeso en el Nuevo Testamento
Éfeso ocupa un lugar central en los Hechos de los Apóstoles y las epístolas paulinas, así como en el Apocalipsis. El cristianismo llegó primero a través de judíos, con una comunidad inicial liderada por Apolos (1 Cor 1,12), discípulos de San Juan Bautista convertidos por Aquila y Priscila.1,3
Ministerio de San Pablo
San Pablo pasó tres años en Éfeso (circa 52-55 d. C.), organizando la Iglesia local. Enseñaba en la escuela del retórico Tirano (Hch 19,9) y realizó milagros, como curaciones con pañuelos.1 Un tumulto provocado por el orfebre Demetrio, defensor del templo de Artemisa, lo obligó a partir (Hch 19,1-41). Antes, desde Mileto, se despidió de los presbíteros efesios (Hch 20,17-35). Pablo visitó brevemente la sinagoga en su viaje a Siria (Hch 18,19-21).1,3
La Epístola a los Efesios, posiblemente una carta circular, saluda a los «santos en Éfeso» (Ef 1,1), bendiciendo a Dios por las bendiciones espirituales en Cristo (Ef 1,3). Enfatiza la gracia salvífica (Ef 2,8), la unidad en un solo cuerpo (Ef 4,4-6) y la Iglesia como templo santo (Ef 2,21-22).4,5
San Juan Evangelista y otros apóstoles
Aunque no mencionado en el Nuevo Testamento, la tradición atestigua la presencia de San Juan Evangelista en Éfeso, donde murió y fue enterrado, según San Ireneo (Adv. Haer. III, 3,4), Policrates (Eusebio, Hist. Eccl. V, 24) y Clemente de Alejandría. La tradición bizantina señala su tumba allí.1 Las tres hijas de San Felipe también reposan en Éfeso.1,6
En Apocalipsis 2,1-7, Cristo elogia a la iglesia efesia por su labor, paciencia y rechazo de falsos apóstoles y nicolaítas, pero la reprende por abandonar el «amor primerizo», exhortándola al arrepentimiento so pena de remover su candelero.7
Primeros siglos del cristianismo
Éfeso rivalizó con Antioquía como centro cristiano en Asia Menor durante los tres primeros siglos. San Ignacio de Antioquía le escribió una epístola circa 110 d. C.1 En 190, su obispo San Policrates convocó un sínodo sobre la controversia pascual, defendiendo la práctica cuartodecimana, aunque la Iglesia efesia se alineó luego con la tradición universal.1,6
El Concilio de Nicea (325) confirmó su jurisdicción sobre las once provincias de Asia. El Concilio de Constantinopla (381) la reconoció, pero tensiones con Constantinopla llevaron a su subordinación en Calcedonia (451). Gobernó 36 sedes sufragáneas.1 San Juan Crisóstomo comenta la santidad de sus fieles, incluyendo laicos.5
Concilio de Éfeso (431)
El Tercer Concilio Ecuménico, convocado por el emperador Teodosio II, se celebró en la «Iglesia Doble» (dedicada a la Virgen y San Juan). Presidido por San Cirilo de Alejandría, condenó el nestorianismo de Nestorio, patriarca de Constantinopla, definiendo a María como Theotokos (Madre de Dios). Esto impulsó la piedad mariana, como nota el Vaticano II.1,8 Un sínodo posterior en 449, el «Latrocinio», apoyó el monofisismo, pero fue anulado.1
La Virgen María y Éfeso
La tradición vincula a la Bienaventurada Virgen María con Éfeso, aunque controvertida. El sínodo del Concilio de 431 menciona a Juan y María en la ciudad, interpretado por algunos como residencia compartida.2 Benedicto XIV afirmó que María siguió a Juan allí y murió en Éfeso.2 Bar-Hebraeus (siglo XIII) relata que Juan la llevó a Patmos y Éfeso.2 Señalada la casa en Panaghia Kapouli, basada en visiones de Catalina Emmerich.2
Sin embargo, argumentos en contra destacan la ambigüedad del texto conciliar (posible referencia a una iglesia mariana) y la fundación paulina de la Iglesia efesia. La evidencia favorece Jerusalén como hogar permanente de María, sin documentos auténticos post-Pentecostés.1,2
Declive y ruinas
Éfeso decayó por invasiones árabes (655, 717), sedimentación del puerto y terremotos. En el siglo VII, Justiniano erigió una basílica a San Juan. Conquistada por turcos, Timur-Leng la destruyó en 1403. En 1439, Marcos de Éfeso defendió la ortodoxia en Florencia desde sus ruinas.1
Hoy, Aya Solouk (cerca de Selçuk) preserva restos del templo de Diana, teatro (25.000 espectadores), estadio y la Iglesia Doble. El metropolita griego reside en Manisa.1
Significado en la tradición católica
Éfeso simboliza la expansión apostólica, la defensa de la ortodoxia cristológica y mariana. Su legado perdura en la liturgia, como en la Epístola efesia leída en misa, y en peregrinaciones. La arqueología cristiana ilumina su Revelación histórica, fomentando ecumenismo al recordar orígenes comunes.9,10
Cuadro resumen
| Cuadro resumen | |
|---|---|
| Nombre | Éfeso |
| Categoría | Lugar sagrado |
| Tipo de Lugar | ciudad antigua |
| Fundador | Androcles, hijo del rey ateniense Codro |
| Fecha de Fundación | Siglo XI a.C. |
| Lugar de Origen | Lidia, Asia Menor (actual Turquía) |
| Arquitecto | Quersifrón |
| País | Turquía |
| Región | Lidia |
| Ubicación Actual | Aya Solouk, cerca de Selçuk, Turquía |
| Diócesis | Éfeso |
| Importancia | Centro cristiano primitivo y sede del Concilio de 431 |
Citas y referencias
- Éfeso, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia Católica, §Éfeso (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10 ↩11 ↩12 ↩13 ↩14 ↩15 ↩16 ↩17 ↩18
- La Bienaventurada Virgen María, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia Católica, §La Bienaventurada Virgen María (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6
- The New Revised Standard Version, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Hechos 18 (1993). ↩ ↩2
- La Santa Biblia, The New Revised Standard Version, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Efesios (1993). ↩
- Juan Crisóstomo. Homilía sobre Efesios, §Homilía 1. Capítulo I. Vers. 1-2. ↩ ↩2
- B45. Polícrates de Éfeso, Eusebio Sofrónio Jerónimo (Jerónimo de Estridón o San Jerónimo). De Viris Illustribus (Sobre Hombres Ilustres), § 45. ↩ ↩2
- La Santa Biblia, The New Revised Standard Version, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Apocalipsis 2:1-2:7 (1993). ↩
- Instituto Litúrgico Pontificio. Manual de Estudios Litúrgicos: La Eucaristía (Volumen V), § 261 (1999). ↩
- Carta apostólica del Santo Padre Papa León XIV sobre la importancia de la arqueología con motivo del centenario del Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana (11 de diciembre de 2025), Papa León XIV. Carta Apostólica del Santo Padre Papa León XIV sobre la importancia de la Arqueología con motivo del Centenario del Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana (11 de diciembre de 2025), § 1 (11). ↩
- A la facultad y a los estudiantes del Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana (11 de diciembre de 2025), Papa León XIV. A la Facultad y a los Estudiantes del Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana (11 de diciembre de 2025), § 1 (11). ↩
