Europa, continente mayoritariamente cristiano pero no plenamente católico
Aunque Europa no es idéntica al catolicismo, la tradición cristiana ha configurado gran parte de su historia durante siglos. En una reflexión sobre el lugar del cristianismo en el continente, Juan Pablo II subrayó que «todo el continente europeo no es católico, pero casi todo es cristiano», y que los organismos episcopales europeos debían ayudar a pensar con responsabilidad el futuro cristiano.1
En términos estrictamente cuantitativos, la evolución reciente muestra una estabilidad relativa del número de católicos (en la serie anual disponible) con oscilaciones moderadas del porcentaje respecto a la población total.
El peso social de una herencia cristiana
La presencia católica no se reduce a cifras: incluye un influjo cultural, ético y jurídico heredado del cristianismo. Pablo VI defendió que, aun cuando el catolicismo «no cubre» plenamente el área europea, Europa toma del patrimonio de la religión de Cristo elementos decisivos para su civilización: la «superioridad» del coste jurídico, la «nobleza» de las ideas humanistas y la riqueza de principios que la vivifican.2

