Relatos evangélicos
Los Evangelios de Mateo y Lucas presentan los únicos testimonios históricos del nacimiento de Cristo. Mateo subraya la genealogía de Jesús y el cumplimiento de las profecías mesiánicas, mientras que Lucas relata la anunciación a María, la visita de los pastores y la aparición del ángel del Señor1. Ambos evangelios coinciden en que María concibió por obra del Espíritu Santo y que el niño nació en una cueva de Belén, llamado Jesús, que significa «Dios salva»2.
Contexto romano
El decreto del emperador César Augusto que ordenó un censo explica el viaje de José y María a Belén, la ciudad natal del rey David2. Esta circunstancia histórica confirma la veracidad del relato y muestra que el Mesías nació en un entorno humilde, lejos de la magnificencia palaciega2.

