Elí -nombre que algunas obras antiguas escriben como Helí- vivía en Siló, santuario donde se custodiaba entonces el Arca de Dios. La tradición lo presenta como sacerdote y juez de Israel; el relato bíblico sitúa su vida en la transición entre una época sin rey y los comienzos de la monarquía.1,3
La genealogía sacerdotal de Elí no queda del todo aclarada en los testimonios recogidos por la antigua Enciclopedia Católica. Esta lo relaciona con la rama de Itamar, hijo de Aarón, y observa que el sacerdocio había sido prometido a la descendencia de Pinjás, hijo de Eleazar. El mismo artículo reconoce que no explica cómo llegó Elí al cargo, aunque relaciona su legitimidad con la promesa divina narrada en 1 Samuel 2,30.1


