Narración en los Evangelios
Los cuatro evangelios describen a Jesús llegando a Jerusalén montado sobre un asno, mientras la multitud lo aclama con «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!»1,1. Según el Evangelio de Mateo, Jesús envía a dos discípulos a buscar un asno y su cría, cumpliendo la profecía de Zacarías1. La escena se repite en los relatos de Marcos, Lucas y Juan, donde la gente extiende ramas y mantos sobre el camino como muestra de honor1.
Significado teológico
El Catecismo señala que la entrada triunfal manifiesta «el reino que el Rey‑Mesías iba a cumplir mediante la Pasión y la Resurrección»2, subrayando la dualidad de la realeza de Cristo: rey de los judíos y rey de los cielos. La humildad del asno contrasta con la magnificencia terrenal, revelando que la verdadera gloria del Señor se encuentra en su sacrificio3. Juan Pablo II enfatiza que la acclamación del pueblo anticipa la victoria pascual, pues la proclamación de «Hosanna» se vuelve «crucifícalo» en la misma jornada4.

