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Eparquía de Amadiya y Zaku

La eparquía de Amadiya y Zaku (también descrita en fuentes históricas como diócesis del Rito caldeo) se inscribe en la organización eclesiástica de la Iglesia católica caldea en las regiones de Kurdistán —en el marco histórico de Turquía y la antigua provincia de Mosul—, donde la presencia cristiana ha estado marcada por la diversidad étnica y religiosa y por reordenaciones diocesanas a lo largo del siglo XIX.1,2

Tabla de contenido

Naturaleza y pertenencia eclesial

En la tradición católica oriental, lo que en Occidente se llama diócesis, en muchas jurisdicciones orientales se conoce como eparquía. En las fuentes disponibles, tanto Amadiya como Zaku (Zakho) aparecen como diócesis católicas del Rito caldeo en Kurdistán.1,2

La Iglesia católica caldea forma parte de las Iglesias católicas orientales que están en plena comunión con Roma y, en el ámbito oriental, suelen conservar tradiciones litúrgicas, disciplinares y culturales propias. Además, estas Iglesias están integradas durante siglos en las sociedades del Próximo Oriente y desarrollan su vida eclesial en cultura árabe, con lengua árabe como idioma habitual; en el ámbito litúrgico oriental pueden conservarse también lenguas antiguas, según la tradición particular.3

Contexto geográfico: Kurdistán y la antigua provincia de Mosul

Las referencias clásicas sitúan Amadiya y Zaku en el entorno de la antigua vilayato/provincia de Mosul (zonas históricas del norte mesopotámico). En el caso de Amadiya, se la describe como una plaza fuerte de esa región, situada aproximadamente cincuenta millas al norte de la ciudad de Mosul.1

Para Zaku, se indica que la localidad está en un enclave vinculado al curso del Pequeño Khabur (Little Khabour), descrita como situada «en una isla» formada por dicho río.2

Historia: reorganización diocesana en el siglo XIX

Del conjunto diocesano al reparto en tres sedes

Las fuentes consultadas describen que, a comienzos del siglo XIX, una jurisdicción eclesiástica caldea en la región de Amadiya fue subdividida en tres diócesis: Amadiya, Zaku (Zakho) y Akra (también asociada a la denominación Akra-Zehbar).1,2

Esa misma reorganización aparece explicada desde el lado de Zaku: se afirma que Zaku estuvo reunida con las diócesis de Akra y Amadiya hasta mediados del siglo XIX, cuando la provincia se dividió en las tres diócesis citadas.2

En consecuencia, al hablar de una eparquía de Amadiya y Zaku, puede entenderse el uso de una denominación conjunta como reflejo de un periodo histórico de unidad jurisdiccional (cuando Zaku formaba parte del mismo bloque diocesano con Amadiya), antes del reparto en sedes separadas.2

La fecha de Zaku como sede

Las referencias fijan Zaku como sede con una datación específica: se indica que «Zakho data de 1859», y que la diócesis se configura en ese horizonte cronológico dentro del proceso de división regional.2

Descripción de la vida eclesial: población, clero y parroquias (fuentes de comienzos del siglo XX)

Las estadísticas históricas —aunque corresponden a una época concreta— permiten ver con claridad la realidad pastoral de estas diócesis caldeas.

Amadiya: composición social y estructura pastoral

Para Amadiya, se mencionan datos de población y confesiones. Se la presenta como una ciudad con población mayoritariamente musulmana (en gran parte kurda) junto a judíos y caldeos.1

En cuanto a los cristianos caldeos, la fuente indica que eran 6.000, de los cuales 3.000 serían católicos y 3.000 nestorianos (terminología histórica usada para designar a cristianos no católicos pertenecientes a la tradición caldea/nestoriana).1

Sobre los católicos caldeos, se reseña una estructura eclesial con:

  • 14 parroquias,

  • 16 iglesias,

  • 13 sacerdotes,

  • 6 escuelas para chicos.1

La misma referencia señala la existencia de misiones protestantes con escuelas en Amadiya, lo cual muestra un entorno plurirreligioso y una competencia/convivencia misionera propia de la época.1

Zaku (Zakho): número de fieles y presencia del clero

Para Zaku, la fuente estima el conjunto diocesano en términos de católicos caldeos y organización pastoral. Se indica que la diócesis comprende 3.500 católicos, con:

  • 10 sacerdotes residentes,

  • 5 religiosos de la congregación de San Hormisdas,

  • 15 parroquias o estaciones,

  • 20 iglesias y capillas,

  • 1 escuela primaria.2

Además, se precisan datos sobre la ciudad de Zaku: 2.500 habitantes, con una proporción relevante de judíos y un número menor de cristianos.2

Relación con el Patriarcado caldeo de Babilonia

En la Iglesia católica caldea, el gobierno eclesiástico se articula en torno al Patriarcado de Babilonia de los Caldeos, al que se vinculan sedes y obispos de diversas regiones.

Un testimonio importante para la memoria histórica de Amadiya proviene de una carta de Pío IX (1872), donde se recuerda a José Audo, obispo de Amadiya, como una figura decisiva en la vida de la Iglesia caldea de aquel tiempo. El documento afirma que Pío IX lo nombró vicario apostólico del patriarcado cuando quedó vacante, y posteriormente confirmó su elección como patriarca de Babilonia de los Caldeos.4

Este dato es significativo para entender por qué Amadiya aparece en la historia eclesial caldea no solo como sede local, sino también como lugar de figuras con peso en el conjunto de la comunión católica caldea.4

Episcopado de Zaku: referencias en Acta Apostolicae Sedis

Las Acta Apostolicae Sedis conservan registros eclesiásticos que reflejan la existencia de la sede de Zaku en el ámbito de la Iglesia caldea.

  • En un necrológico aparece Timoteo Geremia Makdassi como obispo de Zaku, rito caldeo (fechado en 1930).5

  • En otro necrológico se menciona a Stephan Katchou como arzobispo-obispo de Zaku de los caldeos (fechado en 1987), con indicación de Iraq.6

Estas menciones no sustituyen una cronología completa, pero sí confirman la continuidad histórica de la sede y su reconocimiento en el ámbito católico oficial.5,6

Realidad histórica de la Iglesia caldea en el entorno mesopotámico

La Iglesia católica caldea hunde sus raíces en la historia del cristianismo oriental en Mesopotamia y, en época moderna, su desarrollo se entiende también por el vínculo con Roma y por los procesos de organización eclesiástica en la región.

Se recuerda que la Iglesia católica caldea tiene como nombre actual la rama católica de la antigua Iglesia del Oriente, mientras que la rama independiente se asocia a la Iglesia asiria del Oriente. En relación con la comunión con Roma, se describe un periodo en el que obispos buscaban unión y un reconocimiento formal por parte de la Sede Apostólica, aunque con vicisitudes posteriores (incluida la dificultad geográfica y el impacto de tensiones locales y políticas).7

Asimismo, una síntesis sobre el estado actual indica que el patriarca caldeo preside una red de eparquías en diferentes países (en especial en Iraq, además de otras naciones), reflejando que la estructura eclesial de la comunión caldea se proyecta más allá del territorio originario.7

Identidad litúrgica y cultural (rasgos generales)

Aunque las fuentes aportadas en esta investigación no detallan el uso litúrgico específico de Amadiya y Zaku, sí permiten situar estas eparquías dentro del marco de las Iglesias católicas orientales: comunidades históricamente integradas en el Próximo Oriente, con vida eclesial en cultura árabe y lengua árabe, conservando al mismo tiempo tradiciones orientales propias.3

En el plano cultural e histórico, esta identidad oriental se vivía con especial intensidad en zonas como Kurdistán y la antigua provincia de Mosul, donde la pluralidad religiosa (musulmanes, judíos y cristianos de diversas confesiones) hacía que la pastoral fuese inseparable del contexto social.1,2

Conclusión

La eparquía de Amadiya y Zaku se entiende mejor como parte de una geografía eclesiástica caldea que, en el siglo XIX, pasó por una reordenación: Zaku estuvo vinculada con Amadiya (y también con Akra) durante un periodo anterior, hasta que la provincia fue dividida en tres diócesis.2,1

Los datos históricos permiten apreciar tanto la dimensión pastoral (parroquias, iglesias, clero y escuelas) como la importancia regional de estas sedes caldeas en el entorno de Kurdistán y Mosul, mientras que documentos de la Sede Apostólica confirman su presencia episcopal a través de nombres de obispos y referencias al papel de figuras destacadas vinculadas a Amadiya.1,2,4,5,6

Cuadro resumen

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreEparquía de Amadiya y Zaku
CategoríaDesconocido
TipoEparquía (jurisdicción eclesiástica del Rito Caldeo)
Tipo de LugarJurisdicción eclesiástica
LugarKurdistán (entorno histórico de Mosul)
PaísTurquía, Irak
Fecha de Fundación1859
Contexto HistóricoReorganización diocesana caldea a comienzos del siglo XIX que dividió la jurisdicción original en las eparquías de Amadiya, Zaku y Akra; Zaku se estableció como sede independiente en 1859.
ProtagonistasJosé Audo (obispo de Amadiya), Timoteo Geremia Makdassi (obispo de Zaku, 1930), Stephan Katchou (arzobispo de Zaku, 1987)
ReferenciasActa Apostolicae Sedis, carta de Pío IX (1872)

Citas y referencias

  1. Amadia y Akra, Enciclopedia católica, §Amadia y Akra (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
  2. Zakho, Enciclopedia católica, §Zakho (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
  3. Prefacio, Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos. Documento informativo sobre las Iglesias Católicas Orientales (2017), § 1 (2017). 2
  4. Papa Pío IX. Quae In Patriarchatu (1872). 2 3
  5. Necrológio, Santa Sede. Acta Apostólicae Sedis: Número 5, mayo de 1930, § 58 (1930). 2 3
  6. Necrológio, Santa Sede. Acta Apostólicae Sedis: Número 11, noviembre de 1987, § 74 (1987). 2 3
  7. Iglesia católica caldea, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico del Oriente cristiano, § Iglesia católica caldea (2015). 2



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