Una de las conexiones históricas más sólidas para estudiar la eparquía (o diócesis) de Amadiya es la biografía de Joseph VI Audo (1790–1879), quien fue monje y posteriormente obispo, antes de ser elegido patriarca.
Nombramiento episcopal y traslado a Amadiya
Audo fue elegido en 1825 como obispo de Mosul y Nínive, y en 1833 fue trasladado a la diócesis de Amadiya.
De obispo de Amadiya a patriarca de Babilonia de los caldeos
En 1847, Joseph Audo fue elegido patriarca, recibiendo el pálio en 1848.
Una carta apostólica atribuida a Pío IX presenta el contexto de ese proceso. En ella se explica que, tras esperanzas de que se superaran obstáculos para la vida eclesiástica, el impulso de la restauración se esperaba que llegara «a través del trabajo de Joseph Audo», entonces obispo de Amadiya. Por esa esperanza, Pío IX lo nombró vicario apostólico del patriarcado de Caldea cuando quedó vacante, y más tarde, confirmado su nombramiento, lo estableció como patriarca de Babilonia de los caldeos.
En el mismo texto se subraya que el papa confirmó la selección en un consistorio de 11 de septiembre de 1848 y que lo defendió frente a los opositores que se acercaban. También se menciona que la esperanza se vio reforzada por la fe y la obediencia prometidas en juramento, así como por cartas respetuosas en las que se manifiestan la voluntad y el espíritu del elegido.