Creación en el siglo XIX
La eparquía de Zakho nació durante la reorganización de las circunscripciones caldeas del Kurdistán. Las fuentes históricas sitúan su creación en la segunda mitad del siglo XIX. Una referencia de 1913 fecha la diócesis en 1859, después de la división de una jurisdicción más amplia que había reunido Zakho con Akra y Amadia.
Los repertorios eclesiásticos actuales ofrecen también la fecha de 1850 para la erección de la eparquía. La diferencia responde a la complejidad de la documentación relativa a las Iglesias orientales durante el periodo otomano, en el que la creación de una sede, su reconocimiento patriarcal, su confirmación romana y su funcionamiento efectivo podían producirse en momentos distintos.
La fecha de 1859 aparece vinculada a la división efectiva de la antigua circunscripción conjunta; la fecha de 1850 figura como fecha de erección en repertorios actuales. Ambas referencias sitúan el nacimiento de la eparquía en la reorganización caldea de mediados del siglo XIX, no en la antigüedad cristiana de la región.
División de la antigua jurisdicción de Amadia, Zakho y Akra
Antes de la configuración moderna, las comunidades caldeas de la región estuvieron vinculadas a una jurisdicción que reunía Amadia, Zakho y Akra. Durante el siglo XIX, aquella estructura fue dividida en varias circunscripciones, entre ellas Amadia, Zakho y Akra-Zibar o Akra-Zehbar.
La división respondía a necesidades pastorales concretas:
- La dispersión de las aldeas cristianas en zonas montañosas.
- La dificultad de las comunicaciones.
- La diversidad de las comunidades locales.
- La necesidad de acercar el obispo y el clero a los fieles.
- La consolidación institucional de la Iglesia caldea tras la restauración del patriarcado católico.
La reorganización no implicó la desaparición de la memoria común entre las comunidades de Amadia, Akra y Zakho. Las tres regiones compartieron durante siglos tradiciones litúrgicas, vínculos familiares, formas de organización parroquial y experiencias históricas semejantes.