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Eparquía de Zakho

La eparquía de Zakho es una circunscripción de la Iglesia católica caldea en el norte de Iraq, con sede en la ciudad de Zakho y vinculada al patriarcado caldeo de Babilonia. Su tradición histórica hunde sus raíces en la antigua diócesis de Maalta, mientras que su configuración administrativa moderna nació durante la reorganización de las comunidades caldeas en el Kurdistán otomano del siglo XIX.1

Zakho 2011 (2)
Ver información de la imagenTorre de la catedral de San Kokis el mártir en Zaxo, c. 2011. Original, Zaxo, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreEparquía de Zakho
CategoríaOrganización religiosa
Nombre CompletoEparchia Zachuensis
DescripciónOriginada en la antigua diócesis de Maalta, la eparquía se reorganizó en el siglo XIX durante la división de la circunscripción que agrupaba Amadia, Zakho y Akra. Los repertorios actuales sitúan su erección en 1850, mientras que la documentación de 1913 marca 1859 como año de configuración diferenciada. A comienzos del siglo XX contaba con 3.500 fieles, diez sacerdotes residentes, quince parroquias o estaciones y veinte iglesias o capillas. El obispo Pedro Aziz Hoh falleció en 1937. La eparquía sigue activa en la actualidad con sede en Zakho y catedral dedicada a San Jorge.
Fecha de Fundación1850
Autoridad EclesiásticaPatriarcado de Babilonia de los Caldeos
DiócesisEparquía de Zakho
EspiritualidadCaldea
Importancia HistóricaRepresenta la permanencia de una comunidad católica oriental en una región con antiguas raíces cristianas, evidenciando la continuidad del cristianismo siríaco, la formación de la Iglesia caldea en comunión con Roma y la adaptación de estructuras eclesiásticas a los cambios políticos y demográficos de Mesopotamia.
PaísIraq
TipoDiócesis, Kurdistán iraquí
Ubicación
  • Zakho
  • Zakho

Tabla de contenido

Denominación y naturaleza eclesial

La denominación latina tradicional de la circunscripción es Eparchia Zachuensis. En las publicaciones eclesiásticas también aparecen las formas Zakho, Zākhō y Zaku, adaptaciones de la transliteración del nombre árabe y kurdo de la ciudad.

El término eparquía designa, en las Iglesias católicas orientales, una realidad equivalente a una diócesis de la Iglesia latina. El Código de los Cánones de las Iglesias Orientales define la eparquía como una porción del pueblo de Dios confiada a un obispo, que la gobierna con la colaboración de los presbíteros y la reúne mediante el Evangelio y la Eucaristía.2

La eparquía de Zakho pertenece a la tradición litúrgica caldea, una de las Iglesias orientales católicas en plena comunión con la Sede Apostólica. Conserva la liturgia, la espiritualidad, la disciplina y la herencia siríaca oriental propias de la Iglesia caldea, aunque forma parte de la unidad de la Iglesia católica universal.

Localización

La sede eparquial está situada en Zakho, ciudad del extremo septentrional de Iraq, cerca de las fronteras con Turquía y Siria. La ciudad se encuentra en la región histórica del Kurdistán iraquí, junto al curso del Pequeño Zab o Pequeño Khabur, afluente del Tigris.

La posición de Zakho convirtió la zona en un lugar de tránsito entre Mesopotamia, las montañas del Hakkari, la región de Mosul y el sureste de Anatolia. Esa ubicación favoreció la existencia de comunidades cristianas de tradición siríaca, pero también expuso a la población a los cambios políticos, militares y administrativos que afectaron al norte de Mesopotamia durante los periodos otomano, iraquí y contemporáneo.

Pertenencia a la Iglesia caldea

La eparquía forma parte de la Iglesia católica caldea, cuyo patriarcado recibe el título de Patriarcado de Babilonia de los Caldeos. La sede patriarcal está vinculada históricamente a Mosul y Bagdad, principales centros de la vida caldea en Iraq.

La Iglesia caldea procede de la tradición de la Iglesia del Oriente. En el siglo XVI, algunos obispos de esa Iglesia eligieron a Juan Sulāqā como patriarca, y él viajó a Roma para profesar la fe católica. El papa Julio III reconoció su elección en 1553, iniciando una línea de jerarcas de la Iglesia del Oriente en comunión con Roma.3

La historia posterior fue compleja. Las dificultades geográficas, las persecuciones y las divisiones internas provocaron interrupciones en la comunión con Roma en algunas líneas patriarcales. En el siglo XIX, la restauración de la unidad católica alcanzó una forma estable con el reconocimiento de Juan VIII Hormizd como patriarca caldeo de Babilonia en 1830.3,3

La historia de Zakho debe comprenderse dentro de este marco más amplio: la formación de la jurisdicción no creó desde cero la presencia cristiana local, sino que organizó pastoralmente comunidades de antigua tradición siríaca oriental y comunidades que habían entrado en comunión con la Iglesia católica.

Antecedentes históricos

La antigua diócesis de Maalta

La tradición histórica relaciona Zakho con la antigua diócesis de Maalta, que habría pertenecido a la provincia eclesiástica de Adiabene, también llamada Arbela. Las fuentes históricas recuerdan la existencia de obispos vinculados a la tradición de la Iglesia del Oriente entre los siglos V y VII.1

La identificación entre la antigua Maalta y la posterior sede de Zakho no debe entenderse como una continuidad administrativa absolutamente lineal. La organización de las diócesis orientales cambió en repetidas ocasiones, y las antiguas sedes podían quedar unidas, divididas, trasladadas o conservar únicamente un título histórico. Por ello conviene distinguir entre:

  • La continuidad de la presencia cristiana en la región.
  • La sucesión de obispos y comunidades de tradición siríaca oriental.
  • La creación de la eparquía católica moderna como circunscripción sometida a la jerarquía caldea en comunión con Roma.

Comunidades cristianas anteriores a la eparquía moderna

Antes de la creación de la eparquía moderna, Zakho y las zonas vecinas contaban con comunidades cristianas relacionadas con la Iglesia del Oriente. La pertenencia de esas comunidades no siempre coincidía con la comunión católica. El proceso de unión con Roma fue gradual y estuvo condicionado por la labor de los patriarcas, los obispos locales y las congregaciones religiosas dedicadas a la evangelización y a la educación.

Durante los siglos XVIII y XIX, Mosul y su entorno adquirieron una importancia decisiva para la renovación de la Iglesia caldea. La actividad misionera, la formación del clero y la recuperación de instituciones eclesiales contribuyeron a consolidar la estructura católica en el norte de Iraq. La misión de Mosul, confiada a los dominicos, desarrolló escuelas, imprentas, seminarios y centros pastorales para las comunidades de diversos ritos orientales.4

Erección de la eparquía

Creación en el siglo XIX

La eparquía de Zakho nació durante la reorganización de las circunscripciones caldeas del Kurdistán. Las fuentes históricas sitúan su creación en la segunda mitad del siglo XIX. Una referencia de 1913 fecha la diócesis en 1859, después de la división de una jurisdicción más amplia que había reunido Zakho con Akra y Amadia.1

Los repertorios eclesiásticos actuales ofrecen también la fecha de 1850 para la erección de la eparquía. La diferencia responde a la complejidad de la documentación relativa a las Iglesias orientales durante el periodo otomano, en el que la creación de una sede, su reconocimiento patriarcal, su confirmación romana y su funcionamiento efectivo podían producirse en momentos distintos.

La fecha de 1859 aparece vinculada a la división efectiva de la antigua circunscripción conjunta; la fecha de 1850 figura como fecha de erección en repertorios actuales. Ambas referencias sitúan el nacimiento de la eparquía en la reorganización caldea de mediados del siglo XIX, no en la antigüedad cristiana de la región.

División de la antigua jurisdicción de Amadia, Zakho y Akra

Antes de la configuración moderna, las comunidades caldeas de la región estuvieron vinculadas a una jurisdicción que reunía Amadia, Zakho y Akra. Durante el siglo XIX, aquella estructura fue dividida en varias circunscripciones, entre ellas Amadia, Zakho y Akra-Zibar o Akra-Zehbar.1

La división respondía a necesidades pastorales concretas:

  • La dispersión de las aldeas cristianas en zonas montañosas.
  • La dificultad de las comunicaciones.
  • La diversidad de las comunidades locales.
  • La necesidad de acercar el obispo y el clero a los fieles.
  • La consolidación institucional de la Iglesia caldea tras la restauración del patriarcado católico.

La reorganización no implicó la desaparición de la memoria común entre las comunidades de Amadia, Akra y Zakho. Las tres regiones compartieron durante siglos tradiciones litúrgicas, vínculos familiares, formas de organización parroquial y experiencias históricas semejantes.

Cronología administrativa

Antes del siglo XIX

  • Siglos V-VII: las fuentes históricas registran obispos vinculados a la antigua diócesis de Maalta, relacionada posteriormente con la sede de Zakho.1
  • Edad Media y época moderna: la presencia cristiana de tradición siríaca oriental continúa en el norte de Mesopotamia, aunque las estructuras episcopales experimentan uniones, divisiones y cambios de sede.
  • Siglos XVIII-XIX: la comunión católica caldea se fortalece en Mosul y en las regiones septentrionales mediante la acción de los patriarcas, el clero local y las congregaciones religiosas.4

Erección y consolidación

  • 1850: Los repertorios eclesiásticos actuales sitúan en este año la erección de la eparquía de Zakho.
  • 1859: La documentación histórica de comienzos del siglo XX fecha en este año la configuración de Zakho como diócesis diferenciada dentro de la reorganización de las antiguas jurisdicciones de Amadia, Zakho y Akra.1
  • Finales del siglo XIX y comienzos del XX: la eparquía aparece como una diócesis caldea con parroquias, estaciones pastorales, sacerdotes residentes, iglesias y capillas. A comienzos del siglo XX contaba con aproximadamente 3.500 fieles católicos, diez sacerdotes residentes, quince parroquias o estaciones y veinte iglesias o capillas.1

Siglos XX y XXI

  • 1937: Las actas de la Santa Sede registran la muerte de Pedro Aziz Hoh, obispo caldeo de Zakho, el 21 de enero de ese año.5
  • 1961: La Santa Sede erigió la diócesis caldea de Mosul mediante la división de territorios pertenecientes al patriarcado caldeo. El decreto menciona a Zakho como una de las diócesis limítrofes de la nueva circunscripción, lo que confirma la existencia de Zakho como sede diferenciada en aquella época.6
  • Época contemporánea: la eparquía continúa figurando como una circunscripción caldea activa con sede en Zakho y con la catedral dedicada a san Jorge.

Territorio

El territorio eparquial comprende la ciudad de Zakho y las comunidades caldeas situadas en su entorno, dentro del norte de Iraq. Las fronteras históricas no permanecieron inmutables, porque la Iglesia caldea adaptó sus circunscripciones a las transformaciones civiles, a los movimientos de población y a las necesidades pastorales.

La delimitación exacta de una eparquía oriental requiere distinguir entre las fronteras civiles antiguas y las fronteras eclesiásticas vigentes. En el periodo otomano, los documentos utilizaban provincias y distritos administrativos que no coinciden plenamente con las actuales divisiones territoriales de Iraq. Por este motivo, nombres como el vilayato de Mosul, Amadia, Akra, Zibar o Hakkari pertenecen a contextos históricos distintos y no deben trasladarse automáticamente al mapa eclesiástico contemporáneo.

La erección, modificación o supresión de una eparquía corresponde a la autoridad eclesiástica competente conforme al derecho de las Iglesias orientales. Dentro de los límites territoriales de una Iglesia patriarcal, el derecho oriental prevé la intervención de la autoridad patriarcal y del sínodo, junto con la confirmación o actuación de la Sede Apostólica según el caso.2

Sede episcopal y catedral

La sede de la eparquía está en Zakho. Su iglesia catedral es la catedral caldea de San Jorge, templo que sirve como centro litúrgico y pastoral del obispo eparquial y de la comunidad caldea local.

En la estructura de las Iglesias orientales, el obispo eparquial ejerce una responsabilidad semejante a la de un obispo diocesano latino. Su misión incluye:

  • Custodiar la fe y la tradición litúrgica.
  • Ordenar la vida pastoral de las parroquias.
  • Promover la celebración de la Eucaristía y de los demás sacramentos.
  • Cuidar la formación del clero.
  • Sostener la catequesis y la educación cristiana.
  • Coordinar la acción caritativa.
  • Representar a la Iglesia particular ante las autoridades civiles y eclesiales.

La catedral no constituye únicamente un edificio principal de culto. También expresa la unidad de la eparquía en torno a su pastor, al altar y a la tradición caldea.

Organización pastoral histórica

A comienzos del siglo XX, la eparquía disponía de una red formada por parroquias y estaciones pastorales. Las fuentes de la época registran quince parroquias o estaciones, veinte iglesias y capillas, diez sacerdotes residentes, religiosos de la Congregación de San Hormisdas y una escuela primaria.1

Estas cifras pertenecen a un periodo histórico concreto y no describen necesariamente la estructura actual. La organización pastoral caldea ha tenido que responder a guerras, desplazamientos forzosos, emigración, cambios fronterizos y transformaciones demográficas. En las comunidades orientales, una estación pastoral puede atender varias aldeas y no equivale siempre a una parroquia con presencia permanente de un sacerdote.

La vida eparquial tradicional se articulaba alrededor de:

  • La parroquia y la celebración dominical.
  • Las aldeas cristianas.
  • Las familias extensas.
  • Las escuelas parroquiales.
  • Las congregaciones religiosas.
  • Las fiestas patronales.
  • La catequesis en lengua siríaca y en las lenguas de uso local.
  • La ayuda a los pobres, a los desplazados y a las familias afectadas por la violencia.

Vida religiosa y patrimonio espiritual

La eparquía participa del patrimonio espiritual de la Iglesia caldea, caracterizado por la tradición siríaca oriental, la centralidad de la Sagrada Escritura, la celebración litúrgica en lengua siriaca y la veneración de santos y mártires vinculados a la evangelización de Mesopotamia.

La Congregación de San Hormisdas desempeñó un papel relevante en la vida de la Iglesia caldea moderna. La congregación nació en el contexto de la renovación católica caldea y quedó vinculada al monasterio de Rabán Hormizd, cerca de Alqosh, que se convirtió en uno de los centros espirituales de la tradición caldea.3

La presencia de religiosos en Zakho contribuyó a la atención de las comunidades, a la formación del clero y a la educación. Las escuelas tenían una importancia que excedía la enseñanza elemental: ayudaban a preservar la identidad cristiana, transmitían la tradición litúrgica y proporcionaban preparación básica a niños y jóvenes en un entorno social mayoritariamente musulmán.

Zakho y las comunidades cristianas del norte de Iraq

La ciudad de Zakho formó históricamente parte de un espacio plurirreligioso y multiétnico. Junto a los cristianos de tradición caldea vivieron comunidades kurdas musulmanas, judías y otros grupos cristianos orientales. Una descripción de comienzos del siglo XX presenta Zakho como una ciudad pequeña, con una minoría cristiana caldea y una importante población judía.1

Las cifras demográficas antiguas deben interpretarse con cautela histórica. Los censos, los criterios de pertenencia comunitaria y las categorías utilizadas por las autoridades otomanas no coinciden con las estadísticas modernas. Además, la población cristiana sufrió cambios profundos durante el siglo XX a causa de:

  • La Primera Guerra Mundial y sus consecuencias.
  • Las persecuciones contra las comunidades cristianas asirias y caldeas.
  • La creación del Estado iraquí.
  • Los conflictos entre el Gobierno central y las comunidades kurdas.
  • Las guerras de Iraq.
  • La violencia yihadista y los desplazamientos del siglo XXI.
  • La emigración hacia Europa, América del Norte y Australia.

La historia social de los cristianos de Zakho, por tanto, no puede reducirse a la historia de sus obispos. La identidad eclesial también sobrevivió mediante las familias, las aldeas, la liturgia, los cementerios, las escuelas y las redes de ayuda mutua.

Relación con otras circunscripciones caldeas

Zakho mantiene una relación histórica con las circunscripciones caldeas de Amadia, Akra, Mosul y con el patriarcado de Babilonia de los Caldeos. La proximidad geográfica favoreció la colaboración entre obispos y sacerdotes, aunque las fronteras eclesiásticas cambiaron en diferentes momentos.

La erección de la diócesis caldea de Mosul en 1961 ofrece un ejemplo de esta dinámica. La nueva diócesis recibió territorios de la sede patriarcal y limitó al norte con Zakho, Alqosh y Akra, entre otras circunscripciones.6

La antigua unión administrativa de Amadia y Akra tampoco debe confundirse con una supresión de todas las comunidades cristianas de esas regiones. En 1895, ambas diócesis quedaron unidas provisionalmente para su administración, con residencia episcopal variable entre Amadia, Akra y Araden.7 Este tipo de unión administrativa muestra la flexibilidad con que las Iglesias orientales atendían sedes pequeñas o territorios de difícil comunicación.

Estatuto actual

La eparquía de Zakho figura actualmente como circunscripción activa de la Iglesia católica caldea. Su sede está en Zakho, pertenece a la estructura del patriarcado caldeo de Babilonia y tiene como iglesia catedral la dedicada a san Jorge.

La eparquía no debe confundirse con:

  • Una diócesis latina.
  • Una jurisdicción de la Iglesia asiria del Oriente.
  • Una circunscripción siro-católica.
  • Una sede titular sin comunidades propias.
  • La antigua diócesis de Maalta considerada únicamente desde el punto de vista histórico.

Su identidad actual resulta de la unión entre una tradición cristiana local antigua y una estructura eclesiástica caldea en comunión con Roma.

Importancia histórica y eclesial

La eparquía de Zakho posee una importancia que supera sus dimensiones territoriales. Representa la permanencia de una comunidad católica oriental en una región donde el cristianismo tiene raíces antiguas, pero donde los cristianos han vivido durante siglos en condiciones de minoría y vulnerabilidad.

Desde el punto de vista histórico, Zakho permite observar tres procesos relacionados:

  1. La continuidad del cristianismo siríaco oriental desde la Antigüedad.
  2. La formación de la Iglesia caldea católica mediante sucesivas etapas de comunión, ruptura y restauración.
  3. La adaptación de las estructuras eclesiásticas orientales a las transformaciones políticas y demográficas de Mesopotamia.

Desde el punto de vista pastoral, la eparquía manifiesta la naturaleza de las Iglesias orientales católicas: una Iglesia particular con tradición propia, liturgia propia, patrimonio espiritual propio y disciplina propia, integrada plenamente en la comunión católica.

Síntesis cronológica

  • La región de Zakho guarda relación histórica con la antigua diócesis de Maalta, vinculada a la provincia de Adiabene o Arbela.
  • Entre los siglos V y VII aparecen referencias a obispos de la tradición cristiana oriental en la zona.1
  • Durante siglos, las comunidades de Zakho estuvieron relacionadas con estructuras episcopales más amplias del Kurdistán y del norte de Mesopotamia.
  • A mediados del siglo XIX, la antigua organización que agrupaba Amadia, Zakho y Akra quedó dividida en varias diócesis.
  • Los repertorios actuales sitúan la erección de Zakho en 1850, mientras que la documentación histórica de 1913 ofrece 1859 como fecha de su constitución diferenciada.1
  • A comienzos del siglo XX, la eparquía contaba con parroquias, estaciones pastorales, iglesias, capillas, sacerdotes, religiosos y una escuela.1
  • En 1937 falleció Pedro Aziz Hoh, obispo caldeo de Zakho.5
  • En 1961, la creación de la diócesis caldea de Mosul confirmó la presencia de Zakho como sede diferenciada dentro de la organización caldea del norte de Iraq.6
  • En la actualidad, la eparquía de Zakho continúa como circunscripción caldea activa con sede en la ciudad de Zakho y catedral de San Jorge.

La eparquía de Zakho constituye, en definitiva, una expresión viva de la continuidad de la tradición caldea en el norte de Iraq y de la presencia de una Iglesia oriental católica con raíces antiguas, estructura propia y plena comunión con la Sede Apostólica.

Citas y referencias

  1. Zakho, . Enciclopedia Católica, Zakho (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
  2. Can. 177, . Código de Cánones de las Iglesias Orientales, 177 (1990). 2
  3. Iglesia católica caldea, Edward G. Farrugia. Diccionario Enciclopédico del Oriente Cristiano, Iglesia Católica Caldea (2015). 2 3 4
  4. Mossel, . Enciclopedia Católica, Mossel (1913). 2
  5. Camerieri d’onore in abito paonazzo di s. S.: Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 2, febrero, 1937, 34 (1937). 2
  6. II babylonensis chaldaeorum (mausiliensis chaldaeorum), Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 9-11, 1961, 127 (1961). 2 3
  7. Amadia y Akra, . Enciclopedia Católica, Amadia y Akra (1913).
Modificado el 12 de agosto de 2026 • FideScore™ 8.80Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónark:28736/hj3q45023

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