La Unión de Úzhgorod
El 24 de abril de 1646, en el castillo de Úzhgorod, 63 sacerdotes de rito bizantino de la región fueron recibidos en plena comunión con la Iglesia católica. La ceremonia ocurrió en presencia de Jorge Jakusics, obispo de Eger, y estuvo dirigida por el monje basiliano Partenio Petrovyc. La adhesión formaba parte de un proceso más amplio de búsqueda de la unidad entre las Iglesias y estuvo acompañada por la exigencia de conservar el rito bizantino y contar con un obispo propio.,
La Unión de Úzhgorod no creó de inmediato una eparquía plenamente autónoma. Durante más de un siglo, los obispos rutenos de Mukácheve tuvieron una posición subordinada y ejercieron como vicarios rituales del obispo latino de Eger. La jurisdicción sobre las comunidades greco-católicas de la región fue objeto de disputas eclesiásticas.
Erección canónica en 1771
El 19 de septiembre de 1771, el papa Clemente XIV erigió canónicamente la Eparquía greco-católica de Mukácheve mediante la constitución apostólica Eximia Regalium Principum. Juan Bradács pasó a ser su primer obispo canónico. En los años siguientes, la sede se trasladó a Úzhgorod.,
La erección permitió dar una estructura estable a las comunidades católicas de rito bizantino de la región. En 1778 se fundó en Úzhgorod un seminario para formar al clero greco-católico ruteno.
División y cambios territoriales
Con el crecimiento de las comunidades greco-católicas, parte del territorio original pasó a otras circunscripciones. En 1816, la sede de Prešov se separó de Mukácheve. En 1856, noventa y cuatro parroquias quedaron incorporadas a la nueva sede de Szamosújvár.
En 1912, la creación de la eparquía de Hajdúdorog supuso otra modificación territorial: esta incorporó parroquias que hasta entonces pertenecían, entre otras, a Mukácheve.
Tras la Primera Guerra Mundial, Transcarpacia pasó a formar parte de Checoslovaquia. Al término de la Segunda Guerra Mundial, la región quedó anexionada a la Unión Soviética como parte de la República Socialista Soviética de Ucrania.
Persecución bajo el régimen soviético
Las autoridades soviéticas promovieron la persecución de los católicos rutenos de la región. En 1946 cerraron el seminario de Úzhgorod y, en 1949, integraron por la fuerza la Iglesia greco-católica rutena en la Iglesia ortodoxa rusa.
La historia de la eparquía quedó así marcada por la supresión de sus estructuras públicas y por la presión sobre sus fieles y su clero. La identidad de esta Iglesia permaneció unida a la tradición bizantina y a la memoria de la comunión alcanzada en la Unión de Úzhgorod.,