El término Epifanía proviene del griego epiphaneia, que significa «aparición» o «manifestación»2. Esta fiesta tiene un marcado carácter cristológico, enfocándose en la revelación de Dios a la humanidad a través de la persona de Jesús2.
Primeras Celebraciones
Las primeras evidencias de la celebración de la Epifanía se encuentran en los escritos de Clemente de Alejandría (fallecido en el año 215), quien atestigua su observancia entre los basilidianos, una secta gnóstica, que conmemoraban el bautismo de Jesús en ese día2. Para el siglo IV, los cristianos ortodoxos ya la celebraban, y el enfoque de la festividad se había ampliado para incluir no solo el bautismo, sino también la Natividad de Cristo, la visita de los Magos en Belén y las Bodas de Caná2. Sin embargo, el bautismo de Cristo parece haber sido el evento predominantemente conmemorado inicialmente2.
El Traslado de la Natividad y el Enfoque de la Epifanía
Una hipótesis histórica sugiere que la fecha del 6 de enero fue elegida para reemplazar una fiesta pagana de epifanía2. Cuando en el siglo IV la Natividad del Señor se trasladó al 25 de diciembre, el contenido de la fiesta de la Epifanía se reenfocó en la manifestación de Cristo en su bautismo en el Jordán2. En la tradición bizantina, esta fiesta se conoce propiamente como «Teofanía», y el gran rito de la Bendición del Agua que se celebra en este día recuerda el bautismo de Cristo2.

