Santiago, «hermano del Señor»
La tradición católica identifica al autor con Santiago el hermano del Señor, obispo de Jerusalén y figura de gran autoridad en la Iglesia apostólica. Esta identificación resulta especialmente probable por la relación entre el contenido, el tono, la dirección y el contexto de la carta, que corresponden a un dirigente cristiano vinculado al ambiente judeocristiano de Jerusalén.
San Pablo llama a Santiago «el hermano del Señor» y lo presenta como una figura destacada entre los responsables de la Iglesia primitiva. Santiago intervino decisivamente en la cuestión de la relación entre los cristianos procedentes del judaísmo y los procedentes de los pueblos paganos. Junto con Pedro, contribuyó a evitar que los paganos convertidos tuvieran que asumir todas las normas ceremoniales de la Ley de Moisés.,
La tradición antigua relacionó también a este Santiago con Santiago el Menor y con Santiago, hijo de Alfeo, uno de los Doce. La identificación cuenta con una larga tradición eclesial, aunque la historia de las primeras comunidades cristianas distinguió a varios personajes llamados Santiago. La atribución de la carta a Santiago, hermano del Señor y obispo de Jerusalén, constituye la explicación tradicional y la interpretación más probable dentro de la tradición católica.,
El sentido de «hermano del Señor»
La expresión «hermano del Señor» no obliga a entender que Santiago fuera hijo de la Virgen María. La fe católica profesa la perpetua virginidad de María, es decir, que María permaneció virgen antes del parto, en el parto y después del parto.
En la Biblia y en las lenguas semíticas, los términos «hermano» y «hermana» podían designar diversas formas de parentesco: hermanos de sangre, miembros de una misma familia extensa o parientes próximos. El hebreo y el arameo carecían de un término específico equivalente a «primo» con el uso preciso que tiene en las lenguas modernas. Por eso, la expresión evangélica «hermanos de Jesús» admite un sentido amplio de parentesco.,,
Los Evangelios mencionan entre los «hermanos» de Jesús a Santiago, José -o Joses-, Simón y Judas. Sin embargo, también presentan a otra María como madre de Santiago y José, distinta de María, la madre de Jesús. Esta identificación respalda la interpretación tradicional según la cual los llamados «hermanos del Señor» eran parientes próximos de Jesús, no hijos de María Santísima.,,
La palabra «hermano», por tanto, expresa aquí un vínculo familiar próximo y no necesariamente una fraternidad biológica plena. Esta precisión terminológica permite mantener conjuntamente los datos del Nuevo Testamento y la doctrina católica sobre la virginidad perpetua de María.