Orígenes y formación
Erasmo nació en Rotterdam en una fecha que las fuentes sitúan en 1466 o 1469. Recibió formación escolar en Deventer y, tras la muerte de sus padres, ingresó en 1486 en una comunidad de canónigos regulares en Steyn, cerca de Gouda. En años posteriores manifestó que no había elegido la vida monástica por una vocación propia. Su estancia en el convento, sin embargo, le permitió dedicarse al estudio de los autores clásicos y de escritores cristianos como san Jerónimo.1,2
En 1492 recibió la ordenación sacerdotal y pasó al servicio del obispo de Cambrai. El obispo lo envió a París para continuar sus estudios, pero Erasmo encontró poco atractiva la enseñanza escolástica dominante. Durante esos años amplió sus conocimientos de latín y griego y comenzó a reunir proverbios antiguos. En Inglaterra trabó amistad con humanistas como John Colet y Tomás Moro, quienes reforzaron su interés por el estudio directo de la Biblia y por una formación cristiana ligada a las letras clásicas.1
Erasmo vivió y trabajó en distintas ciudades de Europa, entre ellas París, Lovaina, Londres, Venecia, Basilea y Friburgo. Mantuvo correspondencia con eruditos, eclesiásticos, gobernantes y otros humanistas. Su extensa red de relaciones y la difusión de sus libros lo convirtieron en una de las personalidades intelectuales más influyentes de su tiempo.2,4
Desarrollo de su carrera
La primera etapa de su trayectoria estuvo marcada por la formación y la elaboración de su programa humanista. En 1500 publicó una primera versión de los Adagios, colección de proverbios griegos y latinos que amplió en ediciones posteriores. En 1503 publicó el Manual del caballero cristiano, obra sobre la vida interior y la piedad. En 1511 apareció el Elogio de la locura, dedicado a Tomás Moro, que alcanzó gran notoriedad por su sátira de los vicios sociales y religiosos.3,1,5
En 1516 publicó una edición del Nuevo Testamento en griego acompañada de una nueva traducción latina y de anotaciones. La obra tuvo una amplia repercusión y expresó su propósito de mejorar el estudio de la Escritura mediante el conocimiento de las lenguas originales. Erasmo explicó que su nueva versión servía para la investigación y la lectura erudita; no pretendía sustituir la Vulgata en el uso oficial de la Iglesia.3,6
La crisis de la Reforma
La ruptura religiosa iniciada por Lutero modificó profundamente la posición pública de Erasmo. El humanista deseaba evitar el cisma y la violencia, pero su cautela y su resistencia a alinearse sin reservas con uno de los bandos suscitaron críticas tanto entre católicos como entre partidarios de la Reforma. Quería conservar su fidelidad a la Iglesia y, al mismo tiempo, mantener abierta la posibilidad de reconciliación. Esa actitud conciliadora resultó cada vez más difícil en un clima de enfrentamiento doctrinal.5,4
En 1524 publicó Del libre albedrío, escrito contra Lutero, con quien discrepó acerca de la libertad humana y la gracia. La controversia marcó una ruptura intelectual entre ambos. Erasmo pasó sus últimos años principalmente en Basilea y Friburgo, dedicado a escribir, revisar ediciones y trabajar en obras sobre la vida cristiana y la Iglesia. Entre sus escritos de este periodo figuran La institución del matrimonio cristiano, La educación de los hijos, La deseable concordia en la Iglesia y El predicador. Murió en Basilea el 12 de julio de 1536.5,1





