Los motivos de credibilidad, también conocidos como motiva credibilitatis, son signos objetivos y externos que Dios ha proporcionado para acreditar la veracidad de su Revelación. No se trata de pruebas demostrativas absolutas, sino de argumentos de conveniencia moral que hacen razonable el asentimiento de fe.1
Según el Catecismo de la Iglesia Católica, estos motivos incluyen:
los milagros de Cristo y de los santos, las profecías, el crecimiento y la santidad de la Iglesia, su fecundidad y estabilidad «son los signos más seguros de la Revelación divina, adaptados a la inteligencia de todos»; son «motivos de credibilidad» (motiva credibilitatis), que muestran que el asentimiento de la fe «de ningún modo es un impulso ciego de la mente».1
Estos elementos no sustituyen la gracia interna del Espíritu Santo, sino que la complementan, permitiendo que la fe sea un acto conforme a la razón humana.
Clasificación de los motivos de credibilidad
Se distinguen tradicionalmente en:
Motivos intrínsecos: La coherencia interna de la Revelación y su elevación sobre la razón natural.
Motivos extrínsecos: Hechos históricos verificables, como los milagros de Jesús (resurrección), el cumplimiento de profecías mesiánicas y las notas de la Iglesia (unidad, santidad, catholicidad y apostolicidad).2
La apologética católica, como ciencia que defiende los fundamentos de la fe, se centra en estos motivos para demostrar la credibilidad de la religión revelada.2
