Escrutinios
Los escrutinios son unos ritos litúrgicos de purificación y fortalecimiento espiritual que la Iglesia ofrece a los catecúmenos durante la Cuaresma, como preparación próxima a los sacramentos de la iniciación cristiana. Celebrados en relación con la liturgia cuaresmal, incluyen principalmente exorcismos y oraciones dirigidas a purificar la mente y el corazón, poner a los elegidos a salvo de tentaciones, provocar la conversión interior y avivar el deseo de unirse más estrechamente a Cristo.1
Tabla de contenido
- Definición y sentido del término
- Lugar en el Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos
- Finalidad teológica de los escrutinios
- Estructura celebrativa
- Primer escrutinio
- Segundo escrutinio
- Tercer escrutinio
- Dimensión comunitaria y pastoral
- Consideraciones históricas sobre el «escrutinio»
- Conclusión
- Cuadro resumen
- Citas y referencias
En la disciplina actual del Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos, los escrutinios se celebran en tres domingos (III, IV y V de Cuaresma) y se entienden en unidad con los Evangelios propios de cada celebración: la mujer samaritana, el ciego de nacimiento y Lázaro. La liturgia incluye además la predicación, las oraciones en silencio y una participación especial de la comunidad mediante la intercesión.2,3,4
Definición y sentido del término
El término escrutinio procede del latín scrutinium y se vincula con la idea de «investigar» o «examinar». En la legislación canónica y en la disciplina histórica, el vocablo se utilizó para designar diversos tipos de examen; en particular, fue empleado también para el examen de los catecúmenos antes del bautismo, con una evolución desde varias celebraciones hacia el número finalmente fijado en el rito.5
En el marco específico del Rito cristiano de iniciación, los escrutinios no son un mero «control» externo, sino una acción litúrgica en la que la Iglesia, por medio de oraciones y exorcismos, acompaña el camino espiritual de los elegidos hacia la gracia del bautismo, preparando el corazón para la recepción de la vida nueva.1
Lugar en el Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos
En el proceso de iniciación de los adultos, la Cuaresma tiene una función decisiva: es un tiempo de purificación y de iluminación, en el que los catecúmenos, junto con la comunidad, se dedican a una recolección espiritual para prepararse a las fiestas pascuales y a la iniciación sacramental. A ese fin se les ofrecen escrutinios, tradiciones y ritos inmediatamente preparatorios.1
Dentro de ese mismo horizonte, los escrutinios se consideran especialmente importantes porque su finalidad se realiza «mediante los exorcismos». En la formulación del rito, se explicita que la preparación espiritual y catequética de los elegidos se completa y se prolonga en el tiempo cuaresmal a través de estas celebraciones.1
Finalidad teológica de los escrutinios
La disciplina litúrgica describe los escrutinios como un ejercicio en el que el fin espiritual es alcanzado por la vía de los exorcismos. Se indica que, por medio de ellos, se busca:
purificar las mentes y los corazones;
fortalecer contra las tentaciones;
orientar la intención hacia la conversión;
despertar la voluntad para adherirse más intensamente a Cristo.1
Además, el rito muestra que a los «elegidos» se les pide una disposición interior orientada a llegar a un conocimiento más íntimo de Cristo y de la Iglesia, y se espera un progreso real que se exprese en la sincera comprensión, una seria reflexión del ánimo y una verdadera penitencia.1
Exorcismos y la liberación del influjo del mal
En la descripción de los ritos, se afirma que en el acto del exorcismo, celebrado por sacerdotes o diáconos, los elegidos son instruidos en el misterio de Cristo que libera del pecado, y se explica que, en ese marco litúrgico, son liberados de la secuela del pecado y del influjo diabólico, se fortalecen en su itinerario espiritual y se abren los corazones para acoger los dones del Salvador.1
«Progreso» espiritual y relación con los misterios cristianos
El rito explica también el sentido ordenado de la secuencia: desde el primer escrutinio hasta el último debe haber un avance en el conocimiento del pecado y en el deseo de la salvación. En ese camino, los escrutinios disponen progresivamente el corazón para comprender cómo Cristo se presenta en la Escritura como agua viva, luz y resurrección y vida.1
Estructura celebrativa
Quién preside y cómo participa la comunidad
Los escrutinios son celebrados por un sacerdote o por un diácono, presidiendo la comunidad. Esta indicación no es menor: el rito subraya que la celebración no es únicamente «para los elegidos», sino que la liturgia busca que los fieles reciban utilidad también, e intercedan por los elegidos en las oraciones de la celebración.2
Días y Misas de escrutinios
Según el Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos, los escrutinios se celebran en las Misas de escrutinios que corresponden a los domingos III, IV y V de Cuaresma. Se eligen las lecturas de la serie «A» con sus cantos, conforme al Leccionario, y el orden general admite ajustes por razones pastorales (por ejemplo, si no fuera posible celebrarlos en esos domingos). No obstante, se mantiene como regla que:
la segunda, la del ciego de nacimiento;
la tercera, la de Lázaro.2
Elementos comunes: predicación y oración en silencio
En cada celebración, se contempla una homilía en la que el celebrante, apoyado en las lecturas de la Escritura, expone el sentido del escrutinio, considerando tanto la liturgia cuaresmal como el itinerario espiritual de los elegidos.2
Después de la homilía, el rito prevé una oración en silencio. En ese momento:
los elegidos permanecen delante del celebrante con sus padrinos y madrinas;
los fieles son invitados a orar en silencio por los elegidos, implorando el espíritu de penitencia y el sentido del pecado, así como la verdadera libertad de los hijos de Dios;
y los elegidos también son llamados a orar, expresando corporalmente el sentido de penitencia (por ejemplo, inclinándose o arrodillándose).2
En el texto del rito se recoge una fórmula para el momento de silencio, dirigida a los elegidos, y se describe que, tras la oración, los presentes pueden levantarse oportunamente.2
Primer escrutinio
El primer escrutinio se celebra en el domingo III de Cuaresma. Para su celebración se emplean las fórmulas indicadas en el Misal y el Leccionario correspondientes.2
Evangelio y catequesis interior
La tradición litúrgica del rito vincula esta etapa con el Evangelio de la mujer samaritana, tal como se indica en la disciplina de las Misas de escrutinios.2
En la lógica propia de estos ritos, el mensaje bíblico no se presenta solo como enseñanza doctrinal, sino como camino de conversión: el rito prepara a los elegidos para reconocer el misterio que Cristo realiza en ellos y que el rito expresa con un simbolismo espiritual; en el conjunto de escrutinios se subraya especialmente el sentido de Cristo como «agua viva».1
Oración en silencio y disposición penitencial
En el primer escrutinio se desarrolla la misma pedagogía espiritual que caracteriza el conjunto: tras la homilía, la oración en silencio sirve para que la asamblea interceda y para que los elegidos expresen con el cuerpo la penitencia interior (inclinarse o arrodillarse). El rito explícitamente invita a pedir a Dios el espíritu de penitencia y el sentido del pecado, así como la libertad propia de los hijos de Dios.2
Segundo escrutinio
El segundo escrutinio se celebra en el domingo IV de Cuaresma, también con las fórmulas indicadas en el Misal y el Leccionario correspondientes.4
Evangelio del ciego de nacimiento y el tema de la luz
La disciplina fija la segunda Misa como la Misa del ciego de nacimiento.2
En el conjunto de los escrutinios, este momento se relaciona con el tema de Cristo como luz. La descripción del rito explica que la secuencia de escrutinios dispone el corazón para acoger el misterio de Cristo que se manifiesta como luz, en correspondencia con el Evangelio de ese escrutinio.1
Además, se hace notar que las oraciones de exorcismo remiten explícitamente al sentido del Evangelio del ciego de nacimiento y al paso de las tinieblas a la luz conferida por los sacramentos de la iniciación.6
Oración en silencio
El segundo escrutinio incluye también el momento de la oración en silencio. Después de la homilía, los elegidos con padrinos y madrinas permanecen delante del celebrante. El rito indica que la comunidad es invitada a orar por los elegidos, pidiendo espíritu de penitencia y el sentido del pecado, junto con la verdadera libertad de los hijos de Dios.4
Igualmente, se invita a los elegidos a expresar corporalmente ese sentido de penitencia, con un gesto que puede ser la inclinación o la genuflexión, y se describe que la oración se realiza durante un tiempo en silencio.4
Presentaciones asociadas en el itinerario cuaresmal
En la descripción litúrgica complementaria del itinerario, se señala que este segundo escrutinio se vincula también con elementos catequéticos dentro del proceso (por ejemplo, la presentación del Credo y del Padrenuestro).6
Tercer escrutinio
El tercer escrutinio se celebra en el domingo V de Cuaresma, con las fórmulas indicadas en el Misal y el Leccionario correspondientes.7
Evangelio de Lázaro y el tema de la resurrección y la vida
La tercera Misa de escrutinios corresponde al Evangelio de Lázaro.2
Este escrutinio se entiende como un paso hacia el «objetivo» del itinerario: el Evangelio relata la resurrección de Lázaro como figura de la resurrección de Cristo y también como anuncio de la vida nueva a la que son llamados los bautizados.6
En el plano simbólico del conjunto, el rito expresa que Cristo se presenta como resurrección y vida, y que el progreso desde el primer hasta el último escrutinio debe realizarse mediante un conocimiento creciente del pecado y un deseo más firme de la salvación.1
Oración en silencio y esperanza de vida eterna
Tras la homilía, la liturgia del tercer escrutinio incluye nuevamente la oración en silencio. El rito precisa que se invita a orar por los elegidos, pidiendo espíritu de penitencia, el sentido del misterio del pecado y de la muerte, y también la esperanza en la vida eterna.7
Como en los escrutinios anteriores, se invita a los elegidos a expresar corporalmente esa penitencia interior con gestos como la inclinación o la genuflexión, y se describe el mismo desarrollo: tiempo de silencio y posterior levantarse oportunamente.7
Dimensión comunitaria y pastoral
Aunque los escrutinios están ordenados al camino de los elegidos, su celebración tiene una dimensión eclesial: la Iglesia entera participa. El propio rito afirma que se celebran con la comunidad presidiendo, «para que de la liturgia de los escrutinios también los fieles obtengan utilidad» y para que intercedan por los elegidos en las oraciones deprecatorias.2
Por eso, el momento de la oración en silencio no se entiende solo como pausa ritual, sino como acto de intercesión: los fieles son llamados explícitamente a orar por los elegidos, implorando el espíritu de penitencia, el sentido del pecado y la libertad propia de los hijos de Dios.2
Asimismo, el rito asigna un papel claro a los padrinos y madrinas, que acompañan a los elegidos en estos momentos y sostienen la dimensión eclesial de la preparación. En el tercer escrutinio, el rito llega incluso a indicar un gesto propio durante la deprecación: los padrinos/madrinas ponen la mano derecha sobre el hombro de cada elegido.7
Consideraciones históricas sobre el «escrutinio»
El uso de la palabra «escrutinio» en el ámbito eclesial tiene un recorrido que, según la descripción histórica incluida en la Enciclopedia Católica de principios del siglo XX, abarca distintos significados: examen de candidatos para órdenes, forma de elección eclesiástica y, especialmente, examen de catecúmenos antes del bautismo.5
En lo tocante al bautismo, el mismo texto señala que en la antigüedad se realizaron tres escrutinios y que más tarde el número se incrementó hasta siete, mientras que, en épocas posteriores, al prevalecer el bautismo infantil, las celebraciones prescritas se redujeron al número actual del rito. En términos doctrinales, se indica que el contenido de estos escrutinios se refería a la fe y las disposiciones del candidato.5
Esta perspectiva ayuda a comprender que los escrutinios actuales, aunque no reproducen necesariamente el número antiguo, mantienen la intención fundamental de preparar interiormente al candidato para la gracia sacramental, haciendo explícitos los aspectos de conversión, purificación y conocimiento de la fe.1,8,5
Conclusión
Los escrutinios son una pieza central de la Cuaresma para los catecúmenos dentro de la iniciación cristiana de adultos: tres celebraciones (III, IV y V de Cuaresma) que, uniendo predicación, oraciones de exorcismo e intercesión comunitaria, buscan una purificación interior, un fortalecimiento contra la tentación y una conversión progresiva hacia Cristo.2,9,1
Con los Evangelios de la samaritana, el ciego de nacimiento y Lázaro, la liturgia despliega una catequesis viva que presenta a Cristo como agua, luz y resurrección, al tiempo que el rito enseña a la Iglesia entera a acompañar este camino con la oración silenciosa y la caridad intercesora.1,10,2
Cuadro resumen
| Cuadro resumen[Datos abiertos] | |
|---|---|
| Nombre | Escrutinios |
| Categoría | Rito |
| Definición | Ritos litúrgicos de purificación y fortalecimiento espiritual para catecúmenos durante la Cuaresma. |
| Descripción Breve | Ritos cuaresmales que incluyen exorcismos y oraciones para preparar el bautismo. |
| Descripción | En el Rito de Iniciación Cristiana de Adultos, los escrutinios se celebran en los domingos III, IV y V de Cuaresma, vinculados a los evangelios de la mujer samaritana, el ciego de nacimiento y Lázaro, y constan de homilía, oración en silencio, exorcismos y participación comunitaria. |
| Uso Litúrgico | Celebrados en las misas de escrutinio de los domingos III, IV y V de Cuaresma como parte del RCIA. |
| Tiempo Litúrgico | Cuaresma |
| Tipo | Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos |
| Subtipo | Examen litúrgico de catecúmenos |
| Lugar | Parroquia o comunidad eclesial, presidido por sacerdote o diácono |
| Cargo Eclesiástico | Sacerdote o diácono |
| Contexto Histórico | Originalmente se realizaban entre tres y siete escrutinios; con el bautismo infantil se redujo a los tres actuales. |
Citas y referencias
- Instituto Pontificio Litúrgico. Manual de Estudios Litúrgicos: La Eucaristía (Volumen IV), § 87 (1999). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10 ↩11 ↩12 ↩13 ↩14
- Primum scrutinium, Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Initiationis Christianae Adultorum (La Orden de Iniciación Cristiana de Adultos), § 60 (1972). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10 ↩11 ↩12 ↩13 ↩14 ↩15
- Instituto Pontificio Litúrgico. Manual de Estudios Litúrgicos: La Eucaristía (Volumen IV), § 75 (1999). ↩
- De tempore purificationis et illuminationis eiusque ritibus, Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Initiationis Christianae Adultorum (La Orden de Iniciación Cristiana de Adultos), § 59 (1972). ↩ ↩2 ↩3 ↩4
- Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Initiationis Christianae Adultorum (La Orden de Iniciación Cristiana de Adultos), § 162 (1972). ↩ ↩2 ↩3 ↩4
- Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Initiationis Christianae Adultorum (La Orden de Iniciación Cristiana de Adultos), § 158 (1972). ↩ ↩2 ↩3
- Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Initiationis Christianae Adultorum (La Orden de Iniciación Cristiana de Adultos), § 164 (1972). ↩ ↩2 ↩3 ↩4
- Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 11, noviembre de 1975, § 33 (1975). ↩
- Examen, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia Católica, §Examen (1913). ↩
- Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 4, abril de 1996, § 28 (1996). ↩
