San Francisco de Asís (1181/1182-1226), fundador de la Orden de Frailes Menores, vivió en una época de profunda renovación espiritual en la Iglesia medieval. Nacido en Asís, Italia, renunció a sus bienes familiares en 1206 para abrazar la pobreza evangélica, atrayendo discípulos y recibiendo la aprobación papal de su regla en 1223. Su vida estuvo marcada por una devoción intensa a la Eucaristía y a la Pasión de Cristo, temas centrales en sus meditaciones.1
En agosto de 1224, Francisco, acompañado por fray León y otros frailes, se retiró al monte La Verna (o Alvernia), un eremo rocoso entre los ríos Tíber y Arno, donado por el conde Orlando de Chiusi. El propósito era cumplir un ayuno de cuarenta días en preparación para la fiesta de San Miguel Arcángel (29 de septiembre). Durante este retiro, las meditaciones de Francisco sobre los sufrimientos de Jesús se intensificaron, preparando el terreno para el evento prodigioso.1,3

