Gemma Galgani nació el 12 de marzo de 1878 en Camigliano, cerca de Lucca, y murió el 11 de abril de 1903, Sábado Santo. Pío XI la beatificó en 1933 y Pío XII la canonizó el 2 de mayo de 1940. La memoria litúrgica de la santa se celebra el 11 de abril.3
Desde su infancia manifestó una particular devoción a Jesucristo crucificado. La muerte prematura de su madre, las dificultades económicas de su familia y diversas enfermedades marcaron profundamente su vida. Durante una grave enfermedad recibió una curación que ella atribuyó a la intercesión de santa Margarita María de Alacoque. Más tarde, la familia Giannini la acogió en su casa de Lucca, donde pudo dedicar más tiempo a la oración, a la contemplación de la Pasión y al servicio humilde de los enfermos.3,4
Gemma deseó ingresar en una comunidad religiosa, especialmente entre las religiosas pasionistas, pero diversos obstáculos, entre ellos su salud y la intensidad de sus experiencias místicas, impidieron que realizara ese proyecto. Aun así, vivió espiritualmente vinculada a la familia pasionista y practicó una vida marcada por la oración, la penitencia, la caridad y la unión con Cristo crucificado.5,6





