A lo largo de la historia de la Iglesia, se han documentado numerosos casos de estigmatizados, aunque solo algunos han sido oficialmente reconocidos. Entre los más conocidos se encuentran:
San Francisco de Asís (1181/1182-1226)
San Francisco de Asís es el primer estigmatizado del que se tiene registro. Recibió las llagas en el monte Alvernia en el año 1224. Sus estigmas fueron visibles y sangrantes, y los llevó durante los últimos dos años de su vida, convirtiéndose en un testimonio viviente de su profunda identificación con Cristo crucificado.
Santa Catalina de Siena (1347-1380)
Santa Catalina de Siena recibió estigmas invisibles, lo que significa que experimentaba el dolor de las llagas de Cristo sin que las marcas fueran visibles para los demás. Esta forma de estigmatización también es reconocida por la Iglesia y subraya el aspecto espiritual y el sufrimiento interno.
Santa Rita de Casia (1381-1457)
Santa Rita de Casia es conocida por haber recibido una herida en la frente, una espina de la corona de Cristo. Esta llaga fue una manifestación física de su intensa contemplación de la Pasión de Jesús, culminando en años de oración y penitencia.
Santa Gema Galgani (1878-1903)
Santa Gema Galgani experimentó estigmas visibles, especialmente los jueves por la noche y los viernes, cuando revivía la Pasión de Cristo. Sus estigmas eran a menudo sangrantes y se acompañaban de un dolor extremo.
San Pío de Pietrelcina (Padre Pío) (1887-1968)
El Padre Pío es uno de los estigmatizados más célebres y recientes. Sus estigmas, que aparecieron en 1918, fueron visibles y sangrantes durante cincuenta años, hasta su muerte. Numerosos testigos y exámenes médicos confirmaron la naturaleza inexplicable de sus heridas, que no se infectaban y a menudo desprendían un olor a flores.
Venerable Ana Catalina Emmerick (1774-1824)
La Venerable Ana Catalina Emmerick fue una mística y visionaria alemana que también experimentó los estigmas, incluyendo las llagas de la corona de espinas y las heridas de los clavos. Se dice que poseía un conocimiento asombroso, especialmente cuando los enfermos y pobres acudían a ella en busca de ayuda.
Santa María Francisca de las Cinco Llagas de Jesús (1715-1791)
Santa María Francisca de las Cinco Llagas de Jesús, de la Tercera Orden de San Francisco, nació en Nápoles el 25 de marzo de 1715. Fue una de las figuras que también recibió la gracia de los estigmas.