El título Evangelio de Judas designa un escrito apócrifo relacionado con Judas Iscariote. En este contexto, apócrifo significa que la obra no pertenece a los libros canónicos de la Biblia; no implica por sí solo que todo su contenido sea una falsificación moderna. La referencia antigua que ofrece san Ireneo habla de una historia ficticia vinculada a los cainitas y llamada Evangelio de Judas.1
La palabra evangelio no garantiza que un escrito sea apostólico ni que transmita fielmente la predicación de Jesús. En los primeros siglos circularon textos con ese nombre y con perspectivas teológicas distintas. La tradición cristiana distinguió entre los Evangelios recibidos como canónicos y otros escritos de carácter apócrifo o asociado a grupos particulares.3




