La exégesis católica se distingue por varias características esenciales que la enmarcan dentro de la fe y la Tradición de la Iglesia.
La Tradición Viva de la Iglesia
Una característica distintiva de la exégesis católica es su deliberada inserción en la Tradición viva de la Iglesia. La Iglesia es la custodia e intérprete oficial de la Biblia, y su enseñanza sobre las Sagradas Escrituras y su verdadero sentido debe ser la guía suprema del exegeta. Esto implica que la interpretación debe estar en continuidad con el patrón dinámico de interpretación presente en la propia Biblia y que continúa en la vida de la Iglesia.
El exegeta católico se acerca al texto bíblico con una «precomprensión» que une la cultura científica moderna con la tradición religiosa de Israel y la comunidad cristiana primitiva. Sin embargo, se debe ser consciente del riesgo de atribuir a los textos bíblicos un significado que no contienen, sino que es producto de un desarrollo posterior dentro de la tradición,.
Criterios Teológicos de Interpretación
Para lograr una interpretación verdaderamente teológica de la Escritura, el Concilio Vaticano II, en la constitución dogmática Dei Verbum, establece tres criterios fundamentales que deben ser considerados con no menos atención que los métodos históricos y literarios,:
La unidad de toda la Escritura: La Biblia testifica la verdad completa de la salvación solo en su totalidad pluriforme. Cada parte de la Escritura debe interpretarse a la luz del todo, dando prioridad a los Evangelios.
La Tradición viva de toda la Iglesia: La exégesis debe leer e interpretar los textos bíblicos en el amplio marco de la fe y la vida del pueblo de Dios, sostenido a lo largo de los siglos por la acción del Espíritu Santo. El sentido de la Sagrada Escritura no puede encontrarse íntegro fuera de la Iglesia.
La analogía de la fe: Implica interpretar la Escritura en armonía con el conjunto de las verdades de la fe.
Solo cuando se respetan tanto los niveles metodológicos histórico-críticos como los teológicos, se puede hablar de una exégesis teológica digna de la Biblia,.
El Sentido Literal y Espiritual
La exégesis católica busca tanto el sentido literal como el sentido espiritual o pleno (sensus plenior) de la Escritura. El sentido literal es la verdad que el texto realmente transmite, considerando el significado de las palabras, la conexión de las ideas y el paralelismo de los pasajes.
Los Padres de la Iglesia, como Orígenes y Agustín, reconocieron la existencia de múltiples sentidos en la Escritura, incluyendo el literal y el alegórico,. San Agustín, por ejemplo, en De Doctrina Christiana, subraya la importancia de las reglas de interpretación para desentrañar el sentido oculto de los pasajes oscuros, y también la necesidad del conocimiento de lenguas y cosas para comprender las expresiones figurativas,. Él también enfatiza que incluso acciones aparentemente ordinarias pueden tener un significado figurativo.
El sentido espiritual permite una comprensión más profunda de cómo los textos bíblicos, especialmente los del Antiguo Testamento, se cumplen y adquieren su pleno significado en el misterio de Cristo. La exégesis debe explicar los significados cristológico, canónico y eclesial de los textos bíblicos.