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Facistol

El facistol es un mueble litúrgico que sostiene libros de gran formato para facilitar su lectura o canto durante las celebraciones y el oficio coral. En la tradición cristiana, su forma y emplazamiento han variado según el uso: puede ser un soporte fijo o móvil, sencillo o monumental, y no debe confundirse con el púlpito ni con los asientos del coro. En textos latinos antiguos, facistorium también aparece como nombre de una silla plegable empleada por el obispo, acepción distinta del facistol entendido como atril.1,2

Maestro di ambito vasariano, badalone corale, 1550-1600 ca
Ver información de la imagenMuseo de la Ópera del Duomo (Florencia). , c. 2015. Original, Sailko, CC BY 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreFacistol
CategoríaArte sacro
DescripciónMueble litúrgico que sostiene libros de gran formato para facilitar su lectura o canto. Atril de dimensiones suficientes para sostener libros litúrgicos grandes y pesados durante las celebraciones y el oficio coral
MaterialesMadera, bronce, latón pulido, mármol, marfil, metales preciosos y esmaltes.
TipoArte sacro
UsoSostener libros destinados a la lectura o al canto en las celebraciones litúrgicas.

Tabla de contenido

Significado y función

En el uso eclesiástico más habitual, el facistol es un atril de dimensiones suficientes para sostener libros litúrgicos grandes y pesados. Su función práctica consiste en mantener el libro abierto y a una altura adecuada para que el ministro o el cantor pueda leer o cantar sin sostenerlo con las manos. Durante siglos, los libros sagrados empleados en las funciones litúrgicas exigieron soportes sólidos y estables; algunos facistoles adoptaron, por ello, la forma de una estructura fija dentro de la iglesia.1

El facistol también puede ocupar un lugar importante en la organización visual del coro. En las iglesias donde el clero o los cantores se reúnen en asientos dispuestos en torno a esa zona, el soporte del libro contribuye a ordenar la lectura y el canto comunes. El coro, en sentido arquitectónico estricto, es el espacio donde están los asientos del clero, aunque el término también puede designar de manera más amplia otras partes del extremo oriental de la iglesia.3,4

Evolución y características

Soportes fijos y móviles

La tradición litúrgica conoció facistoles fijos, construidos como elementos permanentes, y atriles móviles, que podían trasladarse según las necesidades de la celebración. Los soportes fijos facilitaban el uso continuado de los libros en un lugar determinado; los móviles permitían disponerlos en distintos puntos de la iglesia. Estos últimos podían fabricarse en madera, bronce o latón pulido.1

Los materiales y la ornamentación variaban considerablemente. Algunos soportes se hicieron de mármol; otros recibieron revestimientos metálicos, relieves o decoraciones de marfil. Las iglesias también conservaron piezas suntuosas, con metales preciosos y esmaltes. En las celebraciones solemnes, algunos atriles podían cubrirse con ricos tejidos, de acuerdo con la costumbre de adornar el mobiliario litúrgico en las fiestas.1

El facistol en forma de águila

Una de las formas más reconocibles es el facistol con figura de águila. En estos ejemplares, las alas extendidas sostienen el libro. La imagen combina una función práctica -servir de soporte- con una composición escultórica que convierte el mueble en parte visible del ajuar de la iglesia. Hubo ejemplos de este tipo en la Edad Media, y algunos atriles de águila llegaron a ser habituales en ciertas regiones de Europa.1

Usos litúrgicos

El facistol se emplea para sostener libros destinados a la lectura o al canto. Entre sus usos figura el apoyo del misal y de los libros utilizados en las lecturas solemnes, así como el canto de la Pasión y del Exsultet, el pregón pascual. También puede servir para las lecturas propias de determinadas celebraciones, como las profecías de la Vigilia Pascual y las lecturas de la vigilia de Pentecostés.1

El lugar y la forma del atril dependen de la función concreta. En la disposición tradicional de algunos coros existían varios soportes: uno podía servir para el Evangelio, la predicación o el canto de las partes propias del diácono; otro, situado en el lado opuesto y dispuesto en más de un nivel, podía utilizarse para la epístola y otras lecturas. Estas disposiciones históricas no deben tomarse como una norma universal: variaron entre iglesias y épocas.1

Diferencias con otros muebles litúrgicos

Facistol y atril

Atril es el nombre general del soporte para libros. Facistol designa, en el ámbito eclesiástico, un atril ligado al uso litúrgico y coral, especialmente cuando posee tamaño o entidad propios. La terminología histórica no siempre establece una separación rígida entre ambos nombres; lo fundamental es la función de sostener el libro para su lectura o canto.1

Facistol y ambón

El ambón es un lugar elevado relacionado con la proclamación de las lecturas y, en distintas épocas, también con la predicación. Los atriles o analogios del coro, en cambio, se destinaban especialmente a sostener los libros de las lecturas y del canto litúrgico. Aunque ambos objetos participan en la proclamación de la palabra, no son equivalentes: el ambón es un espacio o estructura desde la que se proclama, mientras que el facistol es, en primer término, un soporte para el libro.5

Facistol y púlpito

El púlpito es una tribuna elevada destinada a la predicación. En los primeros siglos, el obispo podía predicar desde su cátedra; más tarde, el ambón se convirtió también en lugar habitual para el sermón. El púlpito, por su parte, llegó a caracterizarse como una estructura independiente, situada a menudo en la nave. Por tanto, no debe llamarse facistol al púlpito: el primero sostiene el libro; el segundo sirve de lugar para dirigirse a la asamblea.5

Facistol y asientos del coro

Los asientos del coro, llamados también sillería coral, son los lugares donde se sientan los clérigos o cantores durante el oficio. Algunas sillerías históricas incorporaban superficies que servían de apoyo para libros o para la oración, pero el conjunto de asientos no es por ello un facistol. La sillería organiza el lugar de los participantes; el facistol sostiene el libro empleado en la lectura o el canto.3

Una acepción histórica distinta: la silla episcopal

La terminología latina presenta una particularidad: faldistorium-con variantes como facistorium- nombraba una silla plegable y transportable utilizada por el obispo en ciertas funciones pontificales. No era un soporte para libros, sino un asiento episcopal. Las rúbricas históricas la contemplaban en ceremonias como la ordenación, la bendición de los óleos del Jueves Santo y algunas funciones del Viernes Santo; también podía servir como reclinatorio en determinados momentos rituales.2

Estas sillas podían cubrirse con telas de distintos colores, según la celebración o la dignidad del prelado, y se fabricaban con materiales diversos, desde madera hasta metales preciosos. La existencia de esta acepción latina explica por qué pueden aparecer términos parecidos en textos antiguos con sentidos diferentes. Al describir el mobiliario de una iglesia, conviene distinguir, por tanto, entre el facistol que sostiene libros y la silla episcopal designada por faldistorium o facistorium.2

Citas y referencias

  1. Facistol, Enciclopedia Católica, Facistol (1913). 2 3 4 5 6 7 8
  2. Faldistorio, Enciclopedia Católica, Faldistorio (1913). 2 3
  3. Sillería de coro, Enciclopedia Católica, Sillería de coro (1913). 2
  4. Coro, Enciclopedia Católica, Coro (1913).
  5. Púlpito, Enciclopedia Católica, Púlpito (1913). 2
Modificado el 24 de octubre de 2026 • FideScore™ 7.79 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/4h6gm8748

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