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Feeneyismo

El feeneyismo es una interpretación rigorista de la doctrina católica extra Ecclesiam nulla salus-«fuera de la Iglesia no hay salvación»- asociada al jesuita estadounidense Leonard Feeney. Su rasgo distintivo consiste en entender esa fórmula como una exclusión de la salvación para toda persona que no pertenezca de manera visible a la Iglesia católica. En 1949, el Santo Oficio rechazó esa interpretación y precisó que la necesidad de la Iglesia para la salvación no exige en todos los casos una pertenencia visible: también puede existir un vínculo implícito, unido a la fe y a la caridad.1,2

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreFeeneyismo
CategoríaTérmino
DescripciónInterpretación rigorista de la doctrina católica extra Ecclesiam nulla salus asociada a Leonard Feeney
Autoridades ImplicadasSanto Oficio
Doctrinas RelacionadasExtra Ecclesiam nulla salus
Fecha8 de agosto de 1949
Personas RelacionadasLeonard Feeney
TemaPertenencia visible, deseo implícito, ignorancia invencible, votum Ecclesiae
TipoHerejía

Tabla de contenido

Origen y desarrollo

Leonard Feeney y la controversia de Boston

Leonard Feeney fue un sacerdote jesuita estadounidense vinculado al Saint Benedict Center, en el entorno de la Universidad de Harvard. Defendía una lectura excluyente de extra Ecclesiam nulla salus y sostenía que quienes no pertenecían visiblemente a la Iglesia católica quedaban fuera de la salvación. La controversia llevó al Santo Oficio a dirigir una carta al arzobispo de Boston, fechada el 8 de agosto de 1949, para aclarar la doctrina.1,3

La intervención romana no abandonó la enseñanza tradicional sobre la necesidad de la Iglesia. Rechazó, en cambio, la conclusión de que esa necesidad obligara a considerar condenadas a todas las personas sin pertenencia visible. La carta distinguió entre la necesidad de pertenecer a la Iglesia por mandato -necessitas praecepti- y la necesidad de la Iglesia como medio indispensable de salvación -intrinseca necessitas-, y explicó que la relación con la Iglesia puede darse también mediante un deseo implícito.1

El sentido de extra Ecclesiam nulla salus

La fórmula latina extra Ecclesiam nulla salus expresa que la salvación procede de Cristo y se comunica mediante la Iglesia, instituida por él. No enseña que la Iglesia sea una opción religiosa entre otras equivalentes, ni que la adhesión a cualquier religión baste por sí misma para salvarse. La teología católica ha entendido el axioma como una afirmación sobre el papel universal de la Iglesia en la salvación.2

En la historia de la controversia, algunas declaraciones antiguas y medievales formularon el axioma en términos muy absolutos. Sin embargo, parte de esos textos surgió en contextos de polémica contra el cisma y la herejía, o frente al rechazo deliberado de la predicación cristiana. Por eso, su aplicación a personas que no conocieron la fe cristiana exige considerar también las aclaraciones posteriores del magisterio.4,5

La aclaración doctrinal de 1949

Pertenencia visible y deseo implícito

La carta del Santo Oficio explicó que una persona puede estar unida a la Iglesia sin pertenecer a ella de forma visible. Cuando alguien vive en ignorancia invencible de la fe católica -es decir, una ignorancia que no puede superar sin culpa propia-, su deseo implícito de pertenecer a la Iglesia puede bastar. Ese deseo está presente cuando la persona procura conformar su voluntad con la voluntad de Dios.1

La expresión votum Ecclesiae significa «deseo de la Iglesia». Puede ser explícito, cuando alguien desea conscientemente incorporarse a ella, o implícito, cuando una persona responde a la gracia y busca cumplir la voluntad divina sin conocer claramente la relación entre ese camino y la Iglesia. La doctrina no reduce ese deseo a una vaga buena intención: la carta mantiene la necesidad de la fe sobrenatural y de la caridad.1,2

Fe y caridad

La aclaración de 1949 no enseñó que las personas puedan salvarse con independencia de Cristo, de la gracia o de la Iglesia. Indicó que la fe y el amor a Dios siguen siendo necesarios con necesidad intrínseca; la ignorancia invencible, por sí sola, no constituye un camino alternativo de salvación.1

Por tanto, la posibilidad de salvación de alguien sin vínculo visible con la Iglesia no significa que cualquier creencia sea igualmente verdadera ni que todas las religiones constituyan caminos autónomos de salvación. La afirmación católica es que, si alguien alcanza la salvación, la alcanza por la gracia de Cristo y en relación con la Iglesia, aunque esa relación no resulte visible.2,6

Diferencias entre la doctrina católica y el feeneyismo

La diferencia principal radica en cómo se interpreta la necesidad de la Iglesia. El feeneyismo la trata como una exigencia de incorporación visible para toda persona salvada. La aclaración del Santo Oficio mantiene que la Iglesia es necesaria, pero distingue la pertenencia visible del vínculo que puede darse mediante un deseo implícito, acompañado por la fe y la caridad.1,3

El magisterio también rechaza la conclusión opuesta: que una persona pueda salvarse sin relación alguna con Cristo y con la Iglesia, o que todas las religiones posean idéntico valor salvífico. La doctrina católica mantiene conjuntamente la necesidad universal de la Iglesia y la posibilidad de que Dios salve a quienes, sin culpa propia, no conocen el Evangelio o la Iglesia.2,7

La Comisión Teológica Internacional resumió esta doble afirmación al recordar que la Iglesia es el único arca de salvación y, a la vez, que quien ignora la verdadera religión por ignorancia invencible no incurre por ese hecho en culpa ante Dios.7

Recepción y significado

El caso de Feeney llevó a la Santa Sede a precisar cómo debía entenderse la enseñanza de extra Ecclesiam nulla salus. La aclaración no convirtió en irrelevante la pertenencia a la Iglesia ni anuló la obligación de buscar la verdad religiosa. Rechazó que el axioma permitiera declarar automáticamente excluidas de la salvación a todas las personas que carecen de comunión visible con la Iglesia católica.1,3

En la teología católica, el feeneyismo designa, por ello, una lectura rigorista que confunde la necesidad universal de la Iglesia con la necesidad de pertenencia externa en todos los casos. La doctrina católica distingue ambas cosas y enseña que la salvación procede siempre de Cristo y de la Iglesia, aunque Dios pueda unir a ella de modo no visible a quienes responden a su gracia.1,2

Citas y referencias

  1. II. Presupuestos teológicos fundamentales - II. 4. «la Iglesia, sacramento universal de salvación» - A. «extra ecclesiam nulla salus», Comisión Teológica Internacional. El cristianismo y las religiones del mundo, 66 (1997). 2 3 4 5 6 7 8 9
  2. P. Rodríguez. Dimensión universal de la sacramentalidad de la Iglesia, 5 (1982). 2 3 4 5 6
  3. Renato Coronelli. Líneas de desarrollo de la doctrina sobre el tema de la pertenencia a la Iglesia: del CIC/1917 al CIC/1983, 2000, núm. 2, págs. 201-247, 12 (2000). 2 3
  4. P. Rodríguez. Dimensión universal de la sacramentalidad de la Iglesia, 3 (1982).
  5. Matthew Ramage. Extra Ecclesiam Nulla Salus y la sustancia de la doctrina católica: Hacia la realización de la «hermenéutica de la reforma» de Benedicto XVI, 11 (2016).
  6. II. La doctrina del Concilio Vaticano II, P. Rodríguez. Dimensión universal de la sacramentalidad de la Iglesia, 6 (1982).
  7. B2. Inquirere vias domini: Buscando discernir los caminos de Dios - Principios teológicos - 2.3. La necesidad de la Iglesia, Comisión Teológica Internacional. La esperanza de salvación para los niños que mueren sin ser bautizados, 58 (2007). 2
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