El libro de los Hechos de los Apóstoles presenta a Felipe entre los siete elegidos en Jerusalén y, más adelante, lo identifica como «Felipe el evangelista, uno de los siete». Esta última referencia aparece cuando Pablo y sus compañeros llegan a Cesarea y se alojan en su casa.1,2
Felipe el diácono no es el apóstol Felipe, miembro de los Doce. La distinción resulta especialmente importante porque las tradiciones antiguas sobre ambos personajes llegaron a confundirse. El nombre «evangelista» describe la actividad misionera de Felipe, mientras que «uno de los siete» lo vincula con el grupo elegido en Jerusalén.3,4

