Fiesta de la conversión de San Pablo apóstol

La Fiesta de la conversión de San Pablo Apóstol, celebrada anualmente el 25 de enero en la Iglesia católica, conmemora el drástico cambio en la vida de Saulo de Tarso, un feroz perseguidor de los cristianos, quien, en el camino a Damasco, experimentó una revelación divina de Jesucristo que lo transformó en Pablo, el gran Apóstol de los Gentiles. Este evento, narrado en los Hechos de los Apóstoles, simboliza la potencia misericordiosa de Dios para convertir corazones endurecidos, la llamada universal al Evangelio y la unidad eclesial frente a las divisiones. La fiesta destaca la obediencia radical a la voluntad divina, el bautismo como renacimiento espiritual y el testimonio de santos como Ananías, integrándose en el calendario litúrgico como un llamado a la conversión personal en la era contemporánea.
Tabla de contenido
Historia de la fiesta
Orígenes en la tradición apostólica
La conmemoración de la conversión de San Pablo se remonta a los primeros siglos del cristianismo, cuando la Iglesia primitiva honraba los hitos clave en la vida de los apóstoles. Aunque la muerte de Pablo se celebra el 29 de junio junto a San Pedro, la fiesta del 25 de enero se centra específicamente en su conversión milagrosa, distinguida de su martirio para resaltar el poder transformador de la gracia divina. Esta fecha, establecida en el siglo IV, aparece en los calendarios litúrgicos romanos y orientales, reflejando la devoción de las comunidades paulinas en Oriente y Occidente.
En el Martyrologio Romano, la fiesta se describe como el día en que Pablo, «aún respirando amenazas y matanzas contra los discípulos del Señor», fue revelado por Jesús en el camino a Damasco.1 Esta tradición subraya cómo Dios elige instrumentos improbables para su misión, un tema recurrente en la predicación paulina sobre la unidad de la Iglesia como un solo cuerpo.2
Evolución litúrgica a lo largo de los siglos
Durante la Edad Media, la fiesta ganó prominencia en monasterios benedictinos y cistercienses, donde se leía el relato de los Hechos de los Apóstoles (caps. 9, 22 y 26). El Concilio de Trento (siglo XVI) reforzó su celebración universal, integrándola en el Breviario Romano. En el Calendario Litúrgico de 1969, promulgado por Pablo VI, se mantuvo como fiesta de precepto en algunas diócesis, enfatizando su rol en el Domingo de la Palabra de Dios cuando coincide con el tiempo ordinario.
En España, la devoción se vincula a órdenes como los dominicos y agustinos, que propagaron la figura de Pablo como modelo de predicador. Santos como San Gregorio de Nacianzo y Santo Tomás de Aquino comentaron el evento, viéndolo como paradigma de la conversión interior.
Relato bíblico de la conversión
El encuentro en el camino a Damasco
El núcleo de la fiesta radica en el triple relato neotestamentario de la conversión, centrado en Hechos 9:1-19. Saulo, fariseo zeloso, obtenía cartas para perseguir cristianos en Damasco. De repente, una luz cegadora del cielo lo derriba, y una voz le dice: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». Jesús se identifica: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues», revelando su unión mística con la Iglesia.3
Cegado físicamente, Saulo es guiado a Damasco, donde Ananías, discípulo obediente pese a su temor, le impone las manos, restaurando su vista y administrando el bautismo. Lleno del Espíritu Santo, Pablo comienza su misión evangelizadora.
Pablo relata el suceso dos veces más (Hechos 22 y 26), enfatizando su elección como testigo de la Resurrección ante judíos y gentiles, prefigurando su doctrina sobre la gracia sobre las obras (Ef 2:8-9).
Paralelismos con las lecturas del día
La fiesta coincide a menudo con lecturas como Isaías 8:23b-9:3, que profetiza luz para los que habitan en tinieblas: «El pueblo que andaba en tinieblas ha visto una gran luz».1 Esto se cumple en Mateo 4:12-23, donde Jesús inicia su predicación en Galilea, llamando a Pedro, Andrés, Santiago y Juan como «pescadores de hombres».4 La primera Carta a los Corintios 1:10-13,17 urge a la unidad: «¿Está dividido Cristo? ¿Acaso fue Pablo crucificado por vosotros?», eco de la misión unificadora de Pablo.5
Significado teológico
Misericordia divina y llamada vocacional
La conversión de Pablo ilustra la gracia irresistible de Dios, que transforma al perseguidor en apóstol. Como escribe Pablo en sus epístolas, su elección fue por revelación directa (Gál 1:15-16), no por méritos propios, destacando la predestinación misericordiosa.2 Teólogos como San Agustín la ven como modelo de toda conversión: de la oscuridad al luz, de la muerte espiritual a la vida en Cristo.6
En la eclesiología paulina, la Iglesia es un cuerpo único (1 Cor 12), indiviso pese a facciones.5,2 La fiesta exhorta a superar divisiones modernas, como cismas o sectarismos.2
Unidad apostólica y misión universal
Pablo se une al colegio apostólico, reconociendo a Pedro como cabeza (Gál 2:9). Su conversión legitima la expansión gentil, cumpliendo Isaías y Mateo.1,4 Santos asociados, como Ananías y Bretanio de Tomis, ejemplifican obediencia en persecución.7
Celebración litúrgica
En la Misa y el Oficio Divino
La Misa propia incluye el prefacio de la conversión, alabando a Dios por «llamar a Pablo del odio al amor». Las lecturas enfatizan luz y unidad.1,6,5,4 En el Oficio, se canta el himno «Doctor egregie, Paule», y se lee el Magnificat con antífonas sobre la voz celestial.
Cuando cae en domingo, como el Tercer Domingo del Tiempo Ordinario o Domingo de la Palabra de Dios, se prioriza la fiesta si es solemne.8
Costumbres y devociones populares
En España, procesiones en Tarifa (Cádiz) y Roma recrean el camino a Damasco. Novenas preparatorias invocan a Pablo contra herejías. En conventos carmelitas y dominicos, se medita su tratado sobre la Sabiduría Eterna.9
Iconografía y arte sacro
Representaciones clásicas
El arte bizantino muestra a Pablo caído bajo la luz, con Ananías restaurando su vista (mosaicos de Santa Pudenciana, Roma). En el Renacimiento, Caravaggio pinta el dramatismo en La conversión de San Mateo (inspirado), y El Greco enfatiza el éxtasis místico.
Esculturas románicas lo retratan con espada y libro, símbolos de martirio y epístolas. En España, retablos en Toledo y Sevilla destacan su vocación.
Influencia en la literatura y música
Himnos como _"Lumen ad revelationem»** inspirados en su luz. Obras de Santa Teresa de Ávila comparan su éxtasis con la oración contemplativa.
En la tradición española y universal
Devoción en España
En la península, la fiesta se vincula a Santiago el Mayor, compañero de Pablo en la pesca milagrosa.9 Diócesis como Valencia y Sevilla la celebran con triduos, honrando a beatos como Enrique Suso, dominico paulinista.
Perspectiva contemporánea
Papa León XIV ha invocado esta fiesta para la unidad ecuménica, recordando la advertencia paulina contra divisiones.5,2 En un mundo polarizado, invita a la conversión ecológica y social, como Pablo «pescador de hombres» en redes digitales.
Citas
La Santa Biblia, La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, § Isa 8:23b—9:3 (1993). ↩ ↩2 ↩3 ↩4
Cisma, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Cisma (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
La Iglesia, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §La Iglesia (1913). ↩
La Santa Biblia, La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Mt 4:12-23 (1993). ↩ ↩2 ↩3
La Santa Biblia, La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, § I Cor 1:10-13, 17 (1993). ↩ ↩2 ↩3 ↩4
La Santa Biblia, La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Sal 27:1, 4, 13-14 (1993). ↩ ↩2
Jerarquía de la iglesia primitiva, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Jerarquía de la iglesia primitiva (1913). ↩
La Santa Biblia, La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Mt 4:12-17 (1993). ↩
Santo Santiago el Mayor, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Santo Santiago el Mayor (1913). ↩ ↩2
