Fundación y primeras dedicaciones
El palacio de los Laterani pasó a manos del emperador Constantino, quien lo entregó a la Iglesia a comienzos del siglo IV. En sus primeros siglos la iglesia se llamó Basilica Salvatoris, dedicada al Salvador; la dedicación a San Juan el Bautista y San Juan Evangelista se añadió posteriormente, sustituyendo en la práctica popular el nombre original2.
La consagración y el desarrollo del rito
Desde la época de los primeros cristianos, los lugares de culto eran consagrados mediante una ceremonia solemne que incluía la celebración de la Eucaristía, la deposición de reliquias y, a partir del siglo VIII, la incorporación de oraciones, aspersiones y unciones específicas. Este complejo rito de dedicación quedó recogido en el Pontificale Romanum y se consolidó como una práctica litúrgica permanente3.
Institución de la fiesta litúrgica
El 9 de noviembre fue fijado como día de la fiesta de la dedicación de la basílica, coincidiendo con la conmemoración del aniversario de la consagración del edificio. El calendario romano incluye esta celebración bajo el título «The Dedication of the Lateran Basilica» y prescribe la utilización del Common of the Dedication of a Church para la Misa del día1.

