Fiesta de la Presentación del Señor

La Fiesta de la Presentación del Señor, celebrada el 2 de febrero, conmemora el momento en que María y José llevaron a Jesús al Templo de Jerusalén para cumplir con la Ley mosaica, cuarenta días después de su nacimiento. Este solemnidad litúrgica, también conocida como Candelaria por la bendición y procesión de las velas, une el ciclo navideño con la Pascua, destacando a Cristo como luz del mundo y prefigurando su sacrificio redentor. En la tradición católica, resalta la obediencia de la Sagrada Familia, el encuentro con Simeón y Ana, y se asocia al Día Mundial de la Vida Consagrada, invitando a reflexionar sobre la entrega total a Dios.1,2,3
Tabla de contenido
Origen histórico
La Fiesta de la Presentación del Señor tiene raíces antiguas en la tradición oriental cristiana. Desde el siglo IV, como relata la peregrina Egeria en sus diarios de viaje a Tierra Santa (381-384), se celebraba en Jerusalén con gran solemnidad el cuarenta día después de la Epifanía, equivalente al tiempo prescrito por la Ley judía para la presentación del primogénito y la purificación de la madre.4 En Oriente se denominaba Hypapante (Encuentro), enfatizando el encuentro entre el Señor y su pueblo en el Templo.
En Occidente, hasta la reforma litúrgica de 1969, se conocía principalmente como Fiesta de la Purificación de la Virgen María o Candelaria, cerrando el tiempo de Navidad. Sustituyó procesiones paganas licenciosas por otras de carácter penitencial, incorporando la bendición de velas en honor a Cristo, «luz para iluminación de las gentes» (Lc 2,32). La procesión con velas encendidas simboliza la entrada triunfal de Jesús en su Templo, conectando con la Navidad y la Epifanía.5
El Misal Romano actual la fija como fiesta del Señor, trasladando el énfasis a la presentación de Jesús, aunque conserva elementos de humildad mariana y pobreza de la Sagrada Familia, que ofreció «un par de tórtolas o dos palominos».1,6
Significado teológico
Esta fiesta revela profundos misterios de la fe cristiana. Malacías profetiza la llegada del mensajero que prepara el camino del Señor al Templo, como un fuego purificador que refina como oro y plata (Ml 3,1-4). En el Evangelio, Simeón, guiado por el Espíritu Santo, reconoce al Mesías y proclama el Cántico de Simeón o Nunc dimittis:
«Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo ir en paz, / según tu palabra; / porque han visto mis ojos tu salvación, / que has preparado ante la faz de todos los pueblos» (Lc 2,29-31).1,7
Simeón anuncia que Jesús será «señal de contradicción», causa de caída y resurrección para muchos, y profetiza el dolor de María: «una espada atravesará tu alma» (Lc 2,34-35). Ana, profetisa viuda de avanzada edad, dedicada al ayuno y la oración perpetua en el Templo, confirma la redención de Jerusalén.1
La Carta a los Hebreos complementa esta visión: Cristo, al asumir la carne humana, se hace sumo sacerdote misericordioso para expiar los pecados, liberándonos del temor a la muerte (Hb 2,14-18). Así, la fiesta prefigura la Pascua, uniendo la encarnación con el sacrificio de la Cruz.8,9
El Salmo 24 invita a abrir las puertas al Rey de la gloria, simbolizando la bienvenida a Cristo en su casa.10
Celebración litúrgica
Procesión y bendición de velas
La liturgia comienza con la bendición de las velas, que los fieles encienden y llevan en procesión hacia el altar, cantando el Nunc dimittis. Esta costumbre evoca a Cristo como luz que ilumina a Israel y las naciones, extendiendo el tema luminoso de la Epifanía.3,11
Estructura de la Misa
En la Misa, se proclaman las lecturas indicadas: profecía de Malacías, Salmo responsorial, Hebreos y el Evangelio de Lucas (Lc 2,22-40 o 2,22-32 en forma alternativa). El prefacio destaca la obediencia de María y José, el testimonio de Simeón y Ana, y la luz de Cristo para todos los pueblos.1,12,8
En algunas iglesias locales, se enfatiza la pobreza de la ofrenda y la virginidad de María, vinculándola al servicio humilde.2
Devociones populares y tradiciones
La devoción popular ha enriquecido esta fiesta con diversas prácticas. En España y América Latina, la Candelaria incluye bendición de velas para el hogar, procesiones y rosarios. Se asocia a la humildad de María en su purificación, aunque teológicamente innecesaria por su Inmaculada Concepción.
En el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, se alaba la participación en procesiones que recuerdan la entrada de Jesús en el Templo y su encuentro con Simeón y Ana, promoviendo un espíritu penitencial.5
Día Mundial de la Vida Consagrada
Desde 1997, instituido por San Juan Pablo II, el 2 de febrero se celebra el Día Mundial de la Vida Consagrada. La presentación de Jesús es icono de la entrega total: virgen, pobre y obediente. Los consagrados renuevan sus votos, imitando a Cristo ofrecido al Padre.3,11,13
Benedicto XVI lo describió como misterio de consagración de Cristo, María y los fieles que siguen a Jesús por el Reino. Juan Pablo II lo vinculó al sacerdocio misericordioso de Cristo (Hb 2,17).9
En la tradición de la Iglesia
Esta fiesta une Antiguo y Nuevo Testamento: el «resto de Israel» (Simeón y Ana) reconoce al Mesías, como los pastores en Belén. Es puente litúrgico entre Navidad y Cuaresma, recordando que la luz de Cristo vence las tinieblas.3
En resumen, la Fiesta de la Presentación del Señor invita a acoger a Cristo como salvación universal, a imitar la obediencia de la Sagrada Familia y a consagrarse al Señor en la vida cotidiana, especialmente en la vida consagrada. Su celebración anual renueva la esperanza en la redención prometida.
Cuadro resumen
| Cuadro resumen[Datos abiertos] | |
|---|---|
| Nombre | Fiesta de la Presentación del Señor |
| Categoría | Fiesta litúrgica |
| Apodo | Candelaria |
| Fecha | 2 de febrero |
| Siglo | IV |
| Contexto Histórico | Raíces en la tradición oriental cristiana desde el siglo IV; celebrada en Jerusalén como Hypapante y luego en Occidente como Purificación de la Virgen. |
| Significado | Conmemora la presentación de Jesús en el Templo cumpliendo la Ley mosaica, prefigura la Pascua y destaca a Cristo como luz del mundo. |
| Simbolismo | Bendición y procesión de velas simbolizan la luz de Cristo que ilumina a las naciones; la ofrenda de tórtolas representa humildad y pobreza. |
| Uso Litúrgico | Fiesta del Señor en el Misal Romano, con lecturas de Malaquías, Salmo 24, Hebreos y Lucas; incluye la bendición de velas y el Nunc dimittis. |
| Observaciones | Desde 1997 el 2 de febrero también se celebra el Día Mundial de la Vida Consagrada. |
Citas y referencias
- La Santa Biblia, Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Lucas 2:22-2:40 (1993). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
- Parte dos: Directrices para la armonización de la piedad popular con la liturgia – Capítulo cuatro: El año litúrgico y la piedad popular – Tiempo de Navidad – La fiesta de la presentación de nuestro Señor, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directorio sobre Piedad Popular y Liturgia: Principios y Directrices, § 122 (2001). ↩ ↩2
- V Día Mundial de la Vida Consagrada, Papa Juan Pablo II. V Día Mundial de la Vida Consagrada, Homilía de Juan Pablo II (2 de febrero de 2001), § 1 (2001). ↩ ↩2 ↩3 ↩4
- Instituto Pontificio Litúrgico. Manual de Estudios Litúrgicos: La Eucaristía (Volumen V), § 269 (1999). ↩
- Parte dos: Directrices para la armonización de la piedad popular con la liturgia – Capítulo cuatro: El año litúrgico y la piedad popular – Tiempo de Navidad – La fiesta de la presentación de nuestro Señor, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directorio sobre Piedad Popular y Liturgia: Principios y Directrices, § 120 (2001). ↩ ↩2
- Lucas 2:22‑2:32, Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Lucas 2:22‑32 (1993). ↩
- Lucas 2:22‑2:40, Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Lucas 2:22‑40 (1993). ↩
- Hebreos 2:14‑2:18, Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Hebreos 2:14‑18 (1993). ↩ ↩2
- Papa Juan Pablo II. VIII Día Mundial de la Vida Consagrada, § 1 (2004). ↩ ↩2
- Salmo 24:7, Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Salmo 24:7, 8, 9, 10 (1993). ↩
- Celebración de vísperas en la fiesta de la presentación del Señor y el décimo sexto día de la vida consagrada, Papa Benedicto XVI. 2 de febrero de 2012: Celebración de Vísperas en la Fiesta de la Presentación del Señor y el Décimo Sexto Día de la Vida Consagrada (2012). ↩ ↩2
- Malaquías 3:1‑3:4, Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, §Malaquías 3:1‑4 (1993). ↩
- Papa Benedicto XVI. 2 de febrero de 2010: Celebración de Vísperas en la Fiesta de la Presentación del Señor con motivo del Decimocuarto Día de la Vida Consagrada, § 2 de febrero de 2010: Celebración de Vísperas en la Fiesta de la Presentación del Señor con motivo del Decimocuarto Día de la Vida Consagrada (2010). ↩
