Bartolomé aparece en las listas de los Doce Apóstoles de los Evangelios sinópticos y en los Hechos de los Apóstoles. Su nombre procede probablemente del arameo bar-Talmay, que significa «hijo de Talmay»; por tanto, no constituye necesariamente un nombre propio, sino un patronímico.1
El Nuevo Testamento ofrece pocos datos biográficos sobre él. Las listas apostólicas lo sitúan junto a Felipe o inmediatamente después de él, una proximidad que ha influido decisivamente en la identificación tradicional de Bartolomé con Natanael.2,1
Bartolomé y Natanael
El Evangelio de san Juan no emplea el nombre de Bartolomé, pero presenta a Natanael como un discípulo llevado a Jesús por Felipe. Natanael procede de Caná de Galilea y aparece también entre los discípulos que contemplan al Resucitado junto al lago de Tiberíades.1
La identificación de ambos personajes goza de una antigua aceptación en la tradición cristiana, aunque el texto bíblico no la formula expresamente. Sus principales argumentos son los siguientes:
- Los Evangelios sinópticos nombran a Bartolomé, pero no a Natanael.
- El Evangelio de san Juan menciona a Natanael, pero no a Bartolomé.
- Felipe aparece asociado a Bartolomé en las listas apostólicas.
- Felipe conduce a Natanael hasta Jesús en el relato joánico.
- Natanael figura entre los discípulos del grupo apostólico después de la resurrección.2,1
Por este motivo, la Iglesia y la iconografía cristiana suelen hablar de san Bartolomé Natanael, aunque conviene distinguir entre la identificación tradicional y la certeza histórica absoluta.


