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Fiesta de San Bartolomé

La Fiesta de San Bartolomé celebra el 24 de agosto la memoria litúrgica del apóstol san Bartolomé, uno de los Doce elegidos por Jesucristo. La tradición cristiana lo identifica habitualmente con Natanael, discípulo de Galilea presentado en el Evangelio de san Juan, y recuerda su actividad misionera y su martirio, aunque varios detalles de su vida pertenecen a tradiciones antiguas de distinto grado histórico.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreFiesta de San Bartolomé
CategoríaEvento
DescripciónCelebración que conmemora al apóstol San Bartolomé (identificado tradicionalmente con Natanael) el 24 de agosto
Contexto HistóricoRecuerda la misión apostólica y el martirio del santo, cuya tradición señala predicación en Oriente y desollamiento en Armenia.
Fecha de Celebración24 de agosto
TipoFiesta litúrgica, Festividad litúrgica
Uso LitúrgicoRango de fiesta en el calendario romano; incluye prefacio de los apóstoles, oraciones de ofrenda y comunión.

Tabla de contenido

Identidad y significado del nombre

Bartolomé aparece en las listas de los Doce Apóstoles de los Evangelios sinópticos y en los Hechos de los Apóstoles. Su nombre procede probablemente del arameo bar-Talmay, que significa «hijo de Talmay»; por tanto, no constituye necesariamente un nombre propio, sino un patronímico.1

El Nuevo Testamento ofrece pocos datos biográficos sobre él. Las listas apostólicas lo sitúan junto a Felipe o inmediatamente después de él, una proximidad que ha influido decisivamente en la identificación tradicional de Bartolomé con Natanael.2,1

Bartolomé y Natanael

El Evangelio de san Juan no emplea el nombre de Bartolomé, pero presenta a Natanael como un discípulo llevado a Jesús por Felipe. Natanael procede de Caná de Galilea y aparece también entre los discípulos que contemplan al Resucitado junto al lago de Tiberíades.1

La identificación de ambos personajes goza de una antigua aceptación en la tradición cristiana, aunque el texto bíblico no la formula expresamente. Sus principales argumentos son los siguientes:

  • Los Evangelios sinópticos nombran a Bartolomé, pero no a Natanael.
  • El Evangelio de san Juan menciona a Natanael, pero no a Bartolomé.
  • Felipe aparece asociado a Bartolomé en las listas apostólicas.
  • Felipe conduce a Natanael hasta Jesús en el relato joánico.
  • Natanael figura entre los discípulos del grupo apostólico después de la resurrección.2,1

Por este motivo, la Iglesia y la iconografía cristiana suelen hablar de san Bartolomé Natanael, aunque conviene distinguir entre la identificación tradicional y la certeza histórica absoluta.

Fecha de la celebración

La Iglesia latina celebra la fiesta de san Bartolomé el 24 de agosto. El Martirologio Romano presenta en esa fecha al apóstol como evangelizador y mártir, junto con otros santos y mártires conmemorados ese día.3

La celebración tiene rango de fiesta en el calendario litúrgico romano. La liturgia contempla para ella los textos propios del apóstol y utiliza el prefacio de los apóstoles. La oración sobre las ofrendas pide a Dios que acoja el sacrificio de alabanza ofrecido en honor de san Bartolomé y que, por su intercesión, conceda ayuda misericordiosa al pueblo cristiano.4,5

La antífona de comunión presenta la promesa de Cristo a sus apóstoles: compartirán con él la mesa y el reino. La oración después de la comunión relaciona la Eucaristía con la salvación eterna y pide ayuda para la vida presente y futura.4,5

San Bartolomé en el Nuevo Testamento

En las listas de los Doce

Los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas incluyen a Bartolomé entre los Doce. Los Hechos de los Apóstoles también lo incorporan a la lista del grupo apostólico reunido después de la ascensión del Señor. Su nombre ocupa posiciones cercanas a las de Felipe, Mateo o Tomás, según la lista.2,1

El Nuevo Testamento no conserva discursos, milagros ni episodios misioneros atribuidos directamente a Bartolomé. Esta ausencia no disminuye su condición apostólica: los Evangelios lo cuentan entre los hombres llamados personalmente por Jesucristo y enviados como fundamento visible de la Iglesia naciente.

El encuentro de Natanael con Jesús

La tradición que identifica a Bartolomé con Natanael centra su espiritualidad en el primer encuentro de este discípulo con Jesús. Felipe le anuncia que ha encontrado al Mesías anunciado por Moisés y los profetas, pero Natanael responde con escepticismo ante la procedencia de Jesús de Nazaret.

Cristo, sin embargo, lo recibe como un israelita sin engaño. El episodio muestra el paso de la reserva inicial a la confesión de fe. La tradición cristiana ha visto en Natanael un ejemplo de búsqueda sincera: plantea una objeción, acepta acercarse a Jesús y reconoce en él al Hijo de Dios y al Rey de Israel.1

Predicación y martirio

Tradiciones sobre su actividad misionera

Las tradiciones antiguas atribuyen a san Bartolomé la predicación en diversas regiones de Oriente. Entre los lugares citados aparecen la India, Armenia, Mesopotamia, Persia, Egipto, Frigia, Licaonia y las zonas próximas al mar Negro. La amplitud de esta geografía refleja también la imprecisión con que los autores antiguos utilizaban algunos nombres territoriales.6,2

Eusebio de Cesarea transmitió una tradición según la cual Panteno, maestro de Orígenes, encontró en la India comunidades que conservaban una copia hebrea del Evangelio de san Mateo y atribuían su llegada al apóstol Bartolomé. Algunos escritores antiguos utilizaban el término «India» para designar territorios muy amplios, desde Arabia hasta regiones de África o Persia. Por ello, la tradición misionera no permite fijar con seguridad la localización exacta de su apostolado.6,2

Hipólito de Roma relaciona su predicación con los indios y con la Gran Armenia, donde sitúa también su sepultura. Este testimonio pertenece a la tradición antigua sobre los apóstoles y no ofrece una biografía contemporánea de Bartolomé.7

La muerte del apóstol

La tradición latina vinculó el martirio de Bartolomé con Armenia y con la ciudad de Albanópolis. El Martirologio Romano recoge la tradición según la cual fue desollado vivo y después decapitado por orden del rey Astiages.3

Los relatos antiguos no coinciden en todos los detalles. Algunas versiones hablan de decapitación; otras, de desollamiento y crucifixión. La noticia del desollamiento alcanzó una gran difusión en Occidente y determinó tanto su representación artística como el uso del cuchillo de curtidor como atributo.6,2

La Iglesia celebra litúrgicamente a Bartolomé como apóstol y mártir. La liturgia no depende de la reconstrucción minuciosa de cada episodio legendario, sino de la fe en que el apóstol perteneció al grupo de los Doce, anunció el Evangelio y dio testimonio supremo de Cristo.

Recepción en la literatura cristiana primitiva

Testimonios históricos antiguos

La literatura cristiana antigua ofrece noticias fragmentarias sobre Bartolomé. Los testimonios más tempranos no permiten reconstruir con seguridad sus viajes ni precisar el lugar de su muerte. Las tradiciones posteriores ampliaron esos datos y los integraron en relatos sobre la expansión del cristianismo apostólico.2,1

Las referencias a la India y Armenia adquirieron especial importancia en las Iglesias orientales. La tradición armenia defendió con firmeza la presencia y el martirio del apóstol en su territorio, aunque los testimonios más antiguos no presentan una descripción uniforme de esa misión.6

Actas y escritos apócrifos

La antigüedad cristiana conservó unas Actas de Bartolomé o relato de su predicación y pasión, transmitidas en manuscritos griegos y latinos. También circularon fragmentos de un Evangelio de Bartolomé y textos coptos relacionados con la predicación o el martirio del apóstol.6,8

Estos escritos pertenecen a la literatura apócrifa. El término apócrifo designa aquí una obra atribuida a un apóstol, pero no recibida por la Iglesia como parte de la Sagrada Escritura ni como norma doctrinal. El Evangelio atribuido a Bartolomé figura entre los escritos condenados por el llamado Decreto del Pseudo-Gelasio.6

Los relatos apócrifos poseen interés histórico, literario y devocional. Ayudan a comprender cómo las comunidades cristianas imaginaron la expansión del Evangelio, el enfrentamiento con los cultos paganos y la victoria de los mártires. Sin embargo, sus descripciones extraordinarias, sus discursos y sus detalles biográficos no tienen la misma autoridad que los Evangelios canónicos, los Hechos de los Apóstoles o la enseñanza litúrgica de la Iglesia.

Distinción respecto de otros personajes llamados Bartolomé

El apóstol no debe confundirse con otros personajes históricos que llevaron el mismo nombre o un nombre semejante. Bartolomé funciona probablemente como patronímico, por lo que pudo designar a diferentes personas cuyo padre se llamaba Talmay o Tolmai.

Tampoco debe confundirse al apóstol con autores medievales, obispos, religiosos, teólogos o santos posteriores llamados Bartolomé. La fiesta del 24 de agosto corresponde al Bartolomé incluido entre los Doce Apóstoles, tradicionalmente identificado con Natanael, no a cualquier otro santo homónimo.

La diferencia también afecta a las obras literarias atribuidas al apóstol. Un escrito que lleve su nombre no demuestra por sí mismo que proceda de él; la crítica antigua y moderna distingue entre la persona histórica, la tradición eclesial sobre ella y las composiciones apócrifas que adoptaron su autoridad.

Iconografía

El atributo más característico de san Bartolomé es el cuchillo, relacionado con la tradición de su desollamiento. En ocasiones aparece sosteniendo su propia piel, una representación especialmente conocida en el arte occidental.6,2

El ejemplo más célebre está en el Juicio final de Miguel Ángel, donde el apóstol aparece con la piel en la mano. La imagen expresa la violencia del martirio, pero también la victoria del testigo cristiano sobre la muerte.

Otros atributos habituales son:

  • La cruz, como signo de su predicación y de su martirio.
  • El cuchillo de curtidor.
  • La piel humana, en referencia al suplicio tradicional.
  • El libro o rollo, símbolo de la predicación apostólica.
  • La representación de un hombre de edad avanzada, según la iconografía occidental.

La iconografía no pretende añadir una definición doctrinal al culto del santo. Traduce visualmente una tradición martirial que la liturgia presenta de modo más sobrio: la fidelidad del apóstol al Evangelio y su participación en la gloria de Cristo.

Relación con la liturgia católica

La fiesta dirige la atención hacia tres dimensiones de la vocación apostólica:

  1. La elección de Cristo. Bartolomé pertenece al grupo de los Doce, llamados para acompañar al Señor y anunciar su Reino.
  2. La misión evangelizadora. Las tradiciones sobre sus viajes expresan la vocación universal de la Iglesia y el mandato de llevar el Evangelio a todos los pueblos.
  3. El testimonio martirial. La memoria de su muerte recuerda que la evangelización exige perseverancia y puede culminar en la entrega de la vida.

Las oraciones propias de la celebración presentan la Eucaristía como acción de gracias por el apóstol y como ayuda para la vida presente y futura. La celebración no convierte al santo en el centro absoluto del culto: la Iglesia da gracias a Dios por la obra de la gracia en Bartolomé y pide su intercesión ante Cristo.4,5

Significado espiritual

San Bartolomé representa al discípulo que pasa de la pregunta al encuentro y del encuentro al testimonio. La tradición de Natanael recuerda que la fe no consiste en aceptar superficialmente cualquier afirmación, sino en acercarse honestamente a Cristo y permitir que él transforme las propias expectativas.

Su escasa presencia narrativa en el Nuevo Testamento también posee un valor espiritual. No todos los apóstoles reciben la misma atención literaria, pero todos participan en la misión recibida del Señor. Bartolomé muestra que la fecundidad cristiana no depende de la fama personal, sino de la fidelidad.

La fiesta del 24 de agosto invita así a contemplar a un apóstol discreto, evangelizador y mártir. La Iglesia lo honra no por la cantidad de datos conservados sobre su vida, sino por su pertenencia al colegio apostólico y por el testimonio de fe que la tradición cristiana ha transmitido a través de los siglos.

Citas y referencias

  1. Bartolomé, Papa Benedicto XVI. Audiencia General del 4 de octubre de 2006: Bartolomé, 1 (2006). 2 3 4 5 6 7
  2. San Bartolomé. Enciclopedia Católica, San Bartolomé (1913). 2 3 4 5 6 7 8
  3. B24 de agosto, Papa Benedicto XIV. El Martyrologio Romano, 24 de agosto (1749). 2 3
  4. B25 de agosto hl. Ludwig, könig, Heiliger Stuhl. Römisches Messbuch, 976 (1975). 2 3
  5. Sobre las ofrendas, Santa Sede. Misal Romano, 703 (2020). 2 3
  6. Los mártires de Utica (258 d.C.?), Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen III, 396 (1990). 2 3 4 5 6 7 8
  7. Sobre los doce apóstoles - Dónde predicó cada uno y dónde encontró su fin, Hipólito de Roma. Sobre los Apóstoles y Discípulos, 6.
  8. Egipto. Enciclopedia Católica, Egipto (1913).
Modificado el 9 de septiembre de 2026 • FideScore™ 9.32 • 57 visitas • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/h190jn4fr

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