Origen de la procesión
El 25 de abril posee una dimensión litúrgica propia que no procede originalmente de la fiesta de san Marcos: las Letanías Mayores, llamadas también Litania maior. La procesión romana era anterior a la incorporación litúrgica de la fiesta del evangelista en esa fecha. Una antigua explicación histórica relaciona su recorrido con las procesiones paganas de las Robigalia, celebradas en Roma para pedir protección contra la enfermedad del trigo y la destrucción de las cosechas. La Iglesia transformó aquel marco ritual en una súplica cristiana dirigida a Dios.
La tradición atribuye a san Gregorio Magno, papa entre los años 590 y 604, la organización de una solemne procesión penitencial durante una epidemia que afectó a Roma. El papa distribuyó a los participantes en distintos grupos procedentes de varias iglesias, que debían reunirse en Santa María la Mayor y continuar después hacia San Pedro.
La cronología pontificia distingue correctamente a san Gregorio I Magno de san Marcos, papa, que ocupó la sede romana durante el año 336. El papa Marcos fue el trigésimo cuarto obispo de Roma según las listas tradicionales, mientras que Gregorio Magno perteneció a finales del siglo VI y comienzos del VII. Ninguno de los dos debe confundirse con san Marcos evangelista.
Desarrollo litúrgico
La procesión de las Letanías Mayores tenía carácter penitencial. Los participantes caminaban mientras cantaban la Letanía de los Santos, invocando a la Virgen María, a los apóstoles, a los mártires, a los pastores y a todos los santos. La súplica pedía la misericordia de Dios, la liberación de las calamidades y la fecundidad de los campos.
El Ritual Romano establecía que, después de una invocación inicial, comenzaba el canto de la Letanía de los Santos. Tras la invocación «Santa María», la procesión iniciaba su marcha. El itinerario podía incluir salmos penitenciales y graduales, según las necesidades pastorales y la duración de la celebración.
La procesión concluía con la misa de rogativas. El color litúrgico tradicional de la procesión y de esta misa era el violeta, signo de penitencia y súplica. Cuando la procesión tenía lugar, la misa de rogativas poseía una importancia propia dentro de la jornada litúrgica.
Relación entre las Letanías Mayores y san Marcos
La coincidencia entre ambas celebraciones exige una distinción clara:
- San Marcos tiene una fiesta propia el 25 de abril.
- Las Letanías Mayores constituyen una procesión penitencial de origen anterior.
- La fecha de la procesión no nació como consecuencia de la fiesta del evangelista.
- Cuando el 25 de abril coincide con una celebración pascual de mayor rango, la procesión conserva su fecha o recibe la adaptación prevista por las normas litúrgicas.
La tradición litúrgica anterior establecía que, si la fiesta de san Marcos debía trasladarse, la procesión no cambiaba necesariamente de fecha. En el caso excepcional de que el 25 de abril coincidiera con el Domingo de Pascua, la procesión podía celebrarse el martes siguiente.
Esta distinción explica por qué algunas comunidades mantienen en torno al 25 de abril rogativas por las cosechas, bendiciones del campo o procesiones con la cruz y las letanías, mientras que la misa propia de san Marcos puede quedar subordinada a la Octava pascual o a otra celebración de rango superior.