Filadelfia
Filadelfia, antigua ciudad de Lidia en Asia Menor (actual Turquía), es conocida en la tradición católica por ser una de las siete iglesias de Asia mencionadas en el Apocalipsis (3,7-13). Elogiada por su fidelidad a Cristo pese a su escasa fuerza, recibió promesas divinas de una puerta abierta y protección en la hora de la prueba. Fundada en el siglo II a.C., fue un centro cristiano apostólico con obispos nombrados por san Juan, y mantuvo una presencia eclesial hasta la conquista otomana, dejando un legado de perseverancia en la fe.1,2
Tabla de contenido
Historia de la ciudad
Fundación y contexto geográfico
Filadelfia fue fundada entre el 159 y el 138 a.C. por Eumenes II Filadelfo, rey de Pérgamo, en honor a su hermano Atico II, cuyo nombre significa «amor fraterno» en griego (φιλαδέλφεια). Situada en la región de Lidia, a orillas del río Cogamus (actual Kuzu Çayı), en una posición estratégica para el comercio y la defensa, la ciudad prosperó gracias a su fertilidad agrícola, especialmente por sus viñedos, y su ubicación en rutas comerciales entre Esmirna y el interior de Anatolia.2
La urbe sufrió frecuentes terremotos, como el devastador bajo Augusto, que la dejó en ruinas, pero fue reconstruida rápidamente. Sus monedas acuñadas en el siglo I a.C. representaban a Baco o ménades, simbolizando su producción vinícola. Bajo los romanos, desde el 133 a.C., recibió el nombre de Neocésarrea y luego Flavia en tiempos de Vespasiano.2
Época romana y bizantina
En la era romana, Filadelfia mantuvo importancia comercial y militar. Durante el Bajo Imperio y el período bizantino, resistió invasiones turcas en los siglos XI-XIV, siendo capturada definitivamente por Bajazet I en 1390. En el siglo XVII aún contaba con 2000 cristianos entre 8000 habitantes, y hoy, como Alaşehir, es un centro agrícola con ruinas notables: teatro, estadio, murallas bizantinas y manantiales termales.2
Su metropolitana de Sardes, de la que dependía como sufragánea, cayó en el siglo XIV, y Filadelfia la reemplazó temporalmente como sede principal.3
La iglesia de Filadelfia en el Apocalipsis
Las siete iglesias de Asia
El Apocalipsis de san Juan, escrito hacia el 95 d.C., dirige siete cartas a iglesias de Asia Menor: Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea. Estas representan no solo comunidades locales, sino tipos de la Iglesia universal en sus virtudes y defectos. Filadelfia, sexta en la lista, es la última elogiada sin reproches, contrastando con la adormecida Sardes.1,4
Contenido de la carta (Ap 3,7-13)
La carta, dirigida al «ángel» (obispo) de Filadelfia, presenta a Cristo como el Santo y Verdadero, poseedor de la llave de David (Is 22,22), quien «abre y nadie cierra, cierra y nadie abre». Elogia sus obras: pese a su «poca fuerza», han guardado su palabra y no han negado su nombre. Dios promete:
«Mira que he puesto ante ti una puerta abierta, que nadie puede cerrar».1
Se alude a opositores de la «sinagoga de Satanás», que se dicen judíos pero mienten, y que reconocerán el amor divino por esta iglesia. Por su «palabra de paciencia», serán guardados de la «hora de la prueba» universal. El llamado final: «Vengo pronto; mantén lo que tienes, para que nadie tome tu corona». Los vencedores serán pilares en el templo de Dios, con inscritos el nombre de Dios, la Nueva Jerusalén y el nuevo nombre de Cristo.1,4
Interpretaciones patrísticas y medievales
Beda el Venerable (siglo VIII) interpreta Filadelfia como símbolo de dilectio fraterna. La puerta abierta es la ciencia celestial accesible por gracia de Cristo, no por méritos propios. La «sinagoga de Satanás» alude a falsos judíos (cristianos hipócritas), y la protección, a la perseverancia en pruebas, incluso ante el Anticristo.5
Tomás de Aquino ve en los «pilares» a los fieles firmes por fe (rectos como nube), esperanza (elevados como humo) y caridad (fuertes).6 Estas exégesis enfatizan la fidelidad humilde como clave para la victoria escatológica.
Tradición cristiana primitiva
Evangelización apostólica
El cristianismo llegó a Filadelfia en tiempos apostólicos. Las Constituciones Apostólicas atribuyen su primer obispo, Demetrio, a san Juan Evangelista. La profetisa Ammia, mencionada por Eusebio, perteneció a su Iglesia primitiva.2
San Ignacio de Antioquía escribió una carta a sus fieles, advirtiéndoles contra judaizantes, lo que confirma tensiones con judíos locales reflejadas en el Apocalipsis.2
Obispos y concilios
Filadelfia, sufragánea de Sardes, figuró en las Notitiae episcopatuum como sede importante. Obispos notables incluyen:
Hetimasius (Concilio de Nicea, 325).
Cyriacus (Concilio de Filipópolis, 344).
Teodosio (depuesto en Seleucia, 359).
Teófanes (Éfeso, 431).
Teólepto (siglo XIV), himnólogo.
Macario Crisocéfalo (1345), autor de homilías.2
Bajo Andrónico Paleólogo, ascendió a metropolitana griega, extendiendo jurisdicción sobre diócesis vecinas perdidas por turcos.
Declive y legado eclesial
Tras la conquista otomana, la comunidad cristiana menguó, pero persistió hasta el siglo XX con unos 3500 griegos en 1913. Hoy es sede titular.2
En la tradición católica, Filadelfia simboliza la Iglesia perseguida pero fiel, con promesas de estabilidad eterna. Su «puerta abierta» inspira misiones, y su corona, la perseverancia. Santos como Melitón de Sardes (sufragánea) refuerzan su herencia.3
Patrística posterior, como Roberto Belarmino, integra su mensaje en disputas fidei.7
Significado litúrgico y espiritual
La lectura del Apocalipsis 3,7-13 se usa en la liturgia para fomentar paciencia en la fe. Homilías papales, aunque no directamente, evocan su espíritu en contextos de prueba.8 En España, su «amor fraterno» resuena en tradiciones toledanas.9
Para los católicos, Filadelfia enseña que la fidelidad modesta abre cielos, como enseña el Catecismo: la Iglesia persevera por gracia.5
Cuadro resumen
| Cuadro resumen | |
|---|---|
| Nombre | Filadelfia |
| Categoría | Ciudad santa |
| Fecha de Fundación | 159‑138 a.C. |
| Fundador | Eumenes II Filadelfo |
| País | Turquía |
| Región | Lidia, Asia Menor |
| Ubicación Actual | Alaşehir, Turquía |
| Tipo de Lugar | Ciudad antigua |
| Diócesis | Filadelfia (sufragánea de Sardes) |
| Autoridad Eclesiástica | San Juan Evangelista (según tradición) |
| Importancia Histórica | Una de las siete iglesias de Asia descritas en el Apocalipsis |
| Significado | Símbolo de la Iglesia fiel y perseverante, con la promesa de una puerta abierta |
| Contexto Histórico | Fundada en el siglo II a.C., floreció bajo dominio romano y bizantino, fue capturada por los otomanos en 1390 y hoy es una ciudad moderna con ruinas arqueológicas |
Citas y referencias
- La Santa Biblia, Versión Revisada Estándar Nueva, Edición Católica (NRSV‑CE). La Santa Biblia, §Apocalipsis 3:7‑3:13 (1993). ↩ ↩2 ↩3 ↩4
- Filadelfia, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia Católica, §Filadelfia (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8
- Sardes, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia Católica, §Sardes (1913). ↩ ↩2
- Versión Revisada Estándar Nueva, Edición Católica (NRSV‑CE). La Santa Biblia, §Apocalipsis 3 (1993). ↩ ↩2
- Caput III, Beda el Venerable. Explanatio Apocalypsis (Explicación del Apocalipsis), § 4 (1850). ↩ ↩2
- Prólogo, Tomás de Aquino. Comentario sobre Efesios, §Prólogo (1272). ↩
- Capítulo IV, Robert Bellarmine. Controversias de la Fe Cristiana (Disputationes de Controversiis), § 968 (1586). ↩
- Papa Juan Pablo II. Viaje Apostólico a Filipinas: Cuarto centenario de la Arquidiócesis de Manila y de las Diócesis de Cebú, Cáceres y Nueva Segovia (14 de enero de 1995), § 3 (1995). ↩
- Papa Juan Pablo II. A los obispos de la provincia eclesiástica de Toledo en su visita ad limina (9 de marzo de 1982) – Discurso, § 2 (1982). ↩
