Los Franciscanos Conventuales son religiosos pertenecientes a la Orden de Frailes Menores Conventuales, una institución de derecho pontificio integrada en la familia franciscana. Junto con los Frailes Menores y los Capuchinos, forman las tres ramas principales de la Primera Orden franciscana. Cada una posee sus propias constituciones, gobierno y ministro general, aunque las tres profesan la Regla de los Frailes Menores aprobada por el papa Honorio III en 1223.1
El término conventual alude históricamente a la vida desarrollada en conventos grandes y estables, en contraste con formas de existencia más eremíticas. La palabra también quedó vinculada a la rama franciscana que aceptó determinadas dispensas legítimas en la observancia material de la pobreza, especialmente en relación con los bienes necesarios para mantener iglesias, casas religiosas, estudios y obras apostólicas.2
La condición conventual no implica el abandono del ideal franciscano de pobreza. La tradición de la Orden entiende la pobreza como desprendimiento de la avidez de poseer, disponibilidad para el servicio y configuración con Cristo pobre. El papa Pablo VI resumió esta orientación con la expresión franciscana paupertas cum laetitia, es decir, pobreza con alegría.3

