El cónclave tiene lugar dentro del territorio del Estado de la Ciudad del Vaticano, en espacios determinados y bajo un régimen de clausura que protege la libertad del Colegio de electores y garantiza la colaboración ordenada de quienes participan en la celebración del rito.2
El procedimiento no se reduce a emitir votos. El reglamento del cónclave organiza la elección en fases: preparación, elección de quienes intervienen en el escrutinio, recuento, verificación y una acción final sobre las papeletas. Esa secuencia busca que la elección resulte canónicamente válida y que el resultado se manifieste con fidelidad, sin exponer datos personales ni romper la disciplina de reserva.3,1

