La fe es una virtud sobrenatural por la cual los creyentes, con la inspiración y ayuda de la gracia de Dios, creen que las verdades reveladas por Él son ciertas1,2. Esta creencia no se basa en la percepción de la verdad intrínseca de las cosas por la luz natural de la razón, sino en la autoridad de Dios mismo, quien revela y que no puede engañarse ni engañarnos1,2. La fe es el comienzo de la salvación humana1,2 y permite a los hombres participar en los bienes divinos que superan completamente la inteligencia humana3.
La fe católica implica creer en Dios y en todo lo que Él ha revelado, y lo que la Santa Iglesia propone para nuestra creencia4,5. Los contenidos de esta profesión de fe están arraigados en la primera palabra «creo»6. La teología fundamental se encarga de explorar la identidad de la fe y su relación con la razón, buscando las condiciones para que la revelación sea percibida en su credibilidad7,8.
