El galero es un sombrero eclesiástico de copa baja y ala ancha. En la representación heráldica propia de los cardenales aparece de color escarlata y lleva cordones de los que cuelgan quince borlas a cada lado, dispuestas en cinco filas: una, dos, tres, cuatro y cinco. Esta disposición forma parte de la tradición heráldica romana descrita para el sombrero cardenalicio.1
La palabra galero designa aquí el sombrero cardenalicio, pero conviene distinguirlo de otros tocados de la vestimenta eclesiástica. La birreta es una gorra cuadrada, habitualmente roja en el caso de los cardenales; la tradición romana la distingue, entre otros rasgos, por carecer de borla en la parte superior. El solideo, llamado también zucchetto o pileolo, es una pequeña pieza redonda que cubre la coronilla y que los cardenales llevan de color rojo. Por tanto, aunque los tres elementos puedan compartir el color cardenalicio, su forma y su historia son diferentes.2,3




