La lista completa de obras sería extensa, pero la tradición conserva algunas piezas como hitos.
Oraciones, salmos y textos litúrgicos
En sus años finales, Palestrina escribió Lamentaciones y numerosas configuraciones de himnos litúrgicos, además de una colección de motetes.
Se menciona el Stabat Mater para doble coro, y también litanías en honor de la Bienaventurada Virgen María, así como ofertorios para el año eclesiástico.
Cantos vinculados a la espiritualidad y al sufrimiento
El texto subraya que la muerte de su esposa en 1580 lo afectó profundamente. Su dolor encuentra expresión en el Salmo 136 («By the waters of Babylon») y en un motete con palabras sobre el juicio del Señor y el temor por los propios pecados. Se indica además que con esas composiciones pretendía cerrar su actividad creativa, aunque no fue así por su nombramiento posterior.
«Cántico de los Cánticos» y obras de gran aliento
El relato atribuye un conjunto importante: veintinueve motetes sobre textos del Cántico de los Cánticos. Según su propia intención, buscaba reproducir en la composición el amor divino expresado en el Cántico, para que su propio corazón fuese tocado por una chispa de ese amor.
También se cita un hito relacionado con la entronización de Sixto V: un motete y una misa sobre el texto «Tu es pastor ovium», y posteriormente una de sus grandes producciones, la misa «Assumpta est Maria».