El término Gólgota proviene del hebreo y significa «Lugar de la Calavera»1,2,3. Los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan se refieren a este lugar con su nombre hebreo o su equivalente griego (Kranion) y latino (Calvaria), todos con el mismo significado1,4,2,5,6. La designación como «monte» o «montículo» para el Calvario se popularizó a partir del siglo VI, aunque los Evangelios lo describen simplemente como un «lugar»1.
Existen varias teorías sobre el origen de este nombre:
Lugar de ejecución pública: Una hipótesis sugiere que Gólgota era un sitio donde se abandonaban los cuerpos de los ejecutados, dejando calaveras esparcidas1. Sin embargo, esta teoría se enfrenta a la ley judía que prescribía el entierro antes del anochecer1.
Proximidad a un cementerio: Otra teoría plausible es que el nombre se derivó de un cementerio cercano1. La tumba de José de Arimatea, donde fue depositado el cuerpo de Cristo, no era un lugar aislado y estaba en un área que más tarde se describió como un distrito con monumentos funerarios1,7.
Forma física del lugar: San Lucas insinúa que el nombre podría deberse a la forma del lugar, describiéndolo como «un cráneo» (kranion)1. La raíz hebrea de Gólgota, que significa «rodar», también podría referirse a un montículo con forma redondeada o de calavera1.
Tradición del cráneo de Adán: Una tradición judía, conocida por los talmudistas y los Padres de la Iglesia, sostiene que el cráneo de Adán fue depositado en este lugar1,8. Esta creencia, que sobrevive en la iconografía de calaveras y huesos al pie de los crucifijos, sugiere que la sangre de Cristo, el «segundo Adán», lavó los pecados del «primer Adán» en el mismo sitio1,8,9. San Cirilo de Jerusalén y San Jerónimo mencionan esta tradición, destacando la profunda conexión teológica entre la muerte de Adán y la redención de Cristo10,8.

