Lugar del Padre Nuestro en la celebración eclesial
El Padre Nuestro ocupa un lugar central en la liturgia de la Eucaristía y en la Liturgia de las Horas. En la Misa, el sacerdote invita a la comunidad a rezar la oración después del ofertorio y antes de la fracción del pan1. Asimismo, la oración se recita solemnemente tres veces al día: en la Misa, en Laudes y en Vísperas2.
Función de la tercera petición
La tercera petición, fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra, extiende la petición del Reino a la realización del plan salvador de Dios en la vida cotidiana, pidiendo que la voluntad divina, ya cumplida en la gloria celestial, sea también eficaz en la realidad humana3.
