La trilogía fundamental
The Glory of the Lord (Gloria del Señor)
Este primer volumen, publicado entre 1961 y 1985, constituye una teología estética que sitúa la belleza como el fundamento de la revelación divina. Balthasar sostiene que «la belleza es la primera de las tres trascendentales» y que, frente a la pérdida de atractivo del bien y la insuficiencia de la verdad, la belleza abre el camino al corazón humano.
Theo‑Drama
En la segunda parte, Balthasar desarrolla una dramatología teológica que interpreta la historia de la salvación como una obra escénica en la que Cristo es el protagonista cuya obediencia al Padre revela la auto‑entrega trinitaria. El autor destaca que «el rostro del Padre se muestra en la obediencia del Hijo en la Cruz», y que la gracia se recibe a través de la «forma radiante» de Cristo, sin necesidad de un movimiento interno separado del sujeto humano.
Theo‑Logic
El tercer volumen cierra la trilogía abordando la lógica de la fe y la razón. Balthasar dialoga con la tradición kantiana, pero invierte la prioridad de Kant (que comienza con la verdad) colocando la belleza al inicio, lo que él llama una «crítica kantiana de Kant».
Temas centrales
Belleza y estética teológica
Balthasar argumenta que la belleza no es meramente estética, sino una vía de acceso a Dios que supera la mera racionalidad. La Via Pulchritudinis (camino de la belleza) propuesta por el Pontificio Consejo para la Cultura destaca que «la belleza abre los corazones a la verdad y al bien» y que, en la visión de Balthasar, «la belleza es la primera de las tres trascendentales»,.
Amor trinitario y kenosis
El teólogo subraya que el amor trinitario se manifiesta en la kenosis del Hijo, quien se entrega sin reserva en la cruz. Esta auto‑entrega constituye el «núcleo del misterio cristiano» y constituye la base de la teología del amor que Balthasar desarrolla a lo largo de su obra.
Soteriología y pacto
En su estudio del Antiguo Pacto, Balthasar describe el pecado como «infidelidad» que rompe la relación de amor mutuo entre Dios e Israel, usando imágenes nupciales para explicar la gravedad del alejamiento del pacto. La redención, por tanto, es vista como la restauración de esa fidelidad a través del Cristo crucificado.