Fundación
La congregación fue establecida por el sacerdote dominico Francisco Coll, quien «fundó la congregación de las Suore Domenicane dell’Annunciazione, al fin de ofrecer una educación integral a los niños y jóvenes, de modo que pudieran descubrir la riqueza insondable que es Cristo»1. Esta iniciativa surgió como respuesta a la necesidad de una formación cristiana que integrara la fe y la razón, siguiendo la tradición educativa de la Orden de Predicadores.
Desarrollo y expansión
Desde sus inicios, las Hermanas Dominicas de la Anunciata han crecido en número y presencia, estableciendo centros educativos y apostólicos en diversas regiones. Su expansión ha sido guiada por la visión de su fundadora de acompañar a la juventud en el camino de la fe, manteniendo siempre la fidelidad al carisma dominicano.
