Autoría tradicional y controversia
Desde la Edad Media, el himno ha sido atribuido a San Tomás de Aquino. Sin embargo, en el siglo XX surgieron dudas sobre esta autoría. El primer argumento crítico señala que una de sus estrofas –»Visus, tactus, gustus in te fallitur» (la vista, el tacto y el gusto son engañados en ti)– parece contradecir la doctrina tomista de la fiabilidad de los sentidos1. El segundo argumento, de orden histórico, se basa en la ausencia de testimonios contemporáneos que mencionen el himno en la vida del santo1.
Evidencia documental
Investigaciones posteriores, especialmente el estudio de Robert Wielockx, revelaron que de cincuenta y una fuentes manuscritas, cuarenta y cuatro citan explícitamente a Tomás como autor, mientras que las restantes simplemente omiten la atribución2. Este amplio respaldo externo favorece la autenticidad tomista del himno. Además, el manuscrito más antiguo se conserva en un convento napolitano vinculado al propio santo, lo que refuerza la hipótesis de autoría2.
