Orígenes medievales
El himno se origina en la tradición latina de los cantos de adoración que acompañaban la exposición del Santísimo Sacramento. Los primeros manuscritos aparecen en los breviarios del siglo XIII, donde se recitaba como parte de la Oratio benedictionis y se vinculaba a la acción de gracias por los dones divinos3.
Codificación en el De Benedictionibus
En el siglo XX la Sagrada Congregación para el Culto Divino recopiló y sistematizó los textos litúrgicos relativos a la bendición en el Libro de Bendiciones. Allí se incluye el himno bajo el título De Benedictionibus, con indicaciones precisas sobre su uso y su función teológica dentro del rito de la benedición1.
Evolución musical
A lo largo de los siglos el himno ha sido interpretado en forma de canto gregoriano, motete polifónico y, más recientemente, en arreglos orquestales. Compositores como Tomás de Aquino, aunque más conocido por Pange lingua, influyeron en la estructura melódica de los cantos de benedición, incluida la pieza de De Benedictionibus4.
