Contexto histórico
El himno surge dentro del amplio repertorio de cantos breviarios que se desarrolló en la liturgia latina medieval. En el Rito Sarum, una de las variantes más influyentes de la liturgia occidental, se menciona la presencia de un canto titulado «Veni Redemptor» en la celebración de Vísperas de Navidad1. Aunque el texto sarumense no coincide íntegramente con el que hoy conocemos como Veni, Redemptor omnium, la referencia indica que ya en el siglo XII existía una tradición de invocar al Redentor con esa fórmula.
Posible autoría ambrosiana
Algunos estudiosos sitúan el origen del himno en la tradición ambrosiana del siglo IV, cuando San Ambrosio de Milán fomentó la creación de himnos en latín de estilo poético y teológico. No obstante, la autoría exacta sigue sin confirmarse, y el himno ha sido transmitido mayormente de forma anónima a través de los manuscritos breviarios.
