La hiperdulia pertenece al vocabulario clásico de la teología católica para hablar del culto y la veneración que se expresan en la vida eclesial. Se reserva para designar el honor que se ofrece a María con un grado eminente dentro de la veneración de las criaturas santas.1,2,4
Latría, dulía e hiperdulia: una distinción esencial
En la tradición católica se usan tres términos para evitar confusiones:
Dulía: honor y reverencia que se tributan a los santos.
Hiperdulia: una forma más alta de dulía, atribuida a la Virgen María por su excelencia y por su lugar singular en el designio divino.1,2,5
La diferencia entre estos actos no se entiende como un simple aumento cuantitativo (más o menos), sino como una distinción real en el tipo de honor: lo que corresponde a Dios no es «la misma clase» de culto que se da a las criaturas, aunque procedan de ellas bienes recibidos de Dios.1,2
